Tierra de Mercenarios

V1C22 - La Ciudad Subterránea y el Segundo Dominio Fantasma
Espejismo. En el origen de los tiempos, la palabra “Espejismo” se escribía de forma tal, que tenía dos significados: El primero, era “aliento de dragón”; el segundo, “palacio”. Es por eso que a los espejismos se les conoce como “Los palacios del dragón”. Explicación del Diccionario Real del Continente Helado. *** La blanca niebla era cada vez más espesa, y cerca del suelo comenzaron a formarse un grupo de espíritus demoniacos que saltaban como locos; en el aire, aparecieron murciélagos blanquecinos que se balanceaban; además, en el cielo, se formaba una especie de techo del mismo color que no permitía ir más allá. Los cientos de murciélagos que revoloteaban en el aire se coordinaban con los espíritus para atacar sobre los rostros y cuerpos de los espadachines, atacando con sus gruñidos supersónicos. El ataque del espíritu demoniaco no es grande, generalmente no causa un daño sustancial hasta hacer unos tres o cuatro golpes; por su parte, el poder de ataque de los murciélagos blancos tampoco es la gran cosa, a lo sumo pueden causar ceguera por unos instantes; el techo blanco no ataca. Sin embargo, todo aquello en combinación sería suficiente para causarle un gran daño a un equipo sin magos, clérigos, o un equipo de pergaminos flotantes; cualquier pequeño movimiento en falso puede significar la perdición de algún soldado. —¿Espejismo? — dijo vacilante el gran mago. —¿Espejismo? — le copió el enano — ¿Lo dices en serio? Tras oír esto, el resto de los mercenarios comenzaron a ponerse nerviosos, incluso Afeng, quien siempre había estado tranquilo, se volvió más cauteloso y alerta. Los murmullos y comentarios no tardaron en llegar. —¿Un espejismo? ¿Será acaso un dragón? —¿Un conjuro de alto nivel? —¿Este es territorio de dragones? —¿No es un hechizo de espejismo parte de los dragones de aire? Más y más descripciones aterradoras aparecieron en la mente de las personas, todos temiendo cada vez más por sus vidas. Tan solo oír el término “dragón” causa un terror extremo en las personas, independientemente si el dragón tenga o no la voluntad de atacarles, la naturaleza de estos hacen que no se inmuten ante nadie que se crea con el derecho de irrumpir en sus territorios. Se dice que el Espejismo es una habilidad que solo poseen los dragones de alto nivel. A estos les gusta dormir, y, a menudo, lo hacen durante varios días o incluso meses. Para protegerse mientras tanto, estos rociarán un conjuro automáticamente incluso estando soñando. A partir de este encantamiento se forma un enorme espejismo a su alrededor. Con los cambios del pensamiento en el sueño del dragón, el espejismo cambiará de muchas maneras y atacará automáticamente a quienes se acerquen a su campo. Dependiendo de la edad del dragón, el alcance y poder del espejismo son diferentes. Según la leyenda, en el Continente Lanfascista – conocido como el continente pantano -, el dominio de la magia espejismo por parte de sus dragones es el más grande, tanto que incluso ha cubierto una población de cincuenta mil especies. —Todos deben calmarse, se trata de una misión SS, ¿recuerdan? — dijo en voz alta Afeng, quien fue el primero en calmarse, como todo un mercenario del ranking top cien — ¿Cómo podría ser una misión de ese rango sin un dragón? —Además nos hemos llevado el premio gordo — le siguió el viejo enano, quien también ya se encontraba tranquilo —, este espejismo indica que el dragón está durmiendo, y probablemente sea un largo sueño. Acto seguido, el mago le susurró algo al oído, haciendo que el enano sacara un pergamino de color marrón oscuro de entre sus brazos para entregárselo. El mago abrió el pergamino, y de este se desprendió un brillo dorado: —¡Todos se inclinan y entran en el rango de la luz de la llama! —Escuchen todos, esta es la llama de la luz sagrada que nos protegerá ante los ataques de espejismo. Unas infernales llamas comenzaron a aparecer tras el mago, cuyo alcance era enorme, y ninguna de las bestias podía escapar de ellas. Los espíritus demoniacos y murciélagos blancos huían a toda prisa de las flamas, aullando despavoridos. —El mago y el sacerdote están agregando magia flotante constantemente — preocupó Afeng —. Antes de que se les agote el maná debemos encontrar al dragón. Tras decir aquello, Afeng encomendó a Amy y a Daqinshan, quienes ya eran expertos en recorrer el bosque, que se hicieran cargo de la exploración al frente del equipo. Siguiendo el aroma del viento caliente fuera del espejismo, los muchachos rápidamente encontraron la salida de este. Al estar fuera, notaron que el espejismo había adoptado la forma de un enorme palacio, que al entrar por él, se encontraron con una cueva, cuyo negro agujero tenía unos diez metros de altura, abierta, sin vegetación alguna. Amy dejó atrás a Daqingshan, quien llamó a los demás y los trató de ayudar para que entraran en a cueva. El chico se había adentrado en lo profundo de la caverna, pudiendo observar como una llama mágica de color azul flotaba hacia él, brillando intensamente. —Moore Helong — dijo Amy, mientras invocaba a un lobo plateado gigante que le protegió. El lobo se adentró más junto con Amy. La cueva era muy oscura, y aunque afuera hubiera un pantano, por dentro estaba extremadamente seca, aunque se podía sentir el viento frío que soplaba detrás de los oídos. Paso a paso, Amy comenzó a explorar la cueva junto a su lobo, quien le seguía de cerca. —¡Amy! — gritó de pronto el viejo enano desde la entrada. —¡Aquí estoy! — exclamó el muchacho — ¡No hay peligro ahora, ni rastro de monstruos cerca! Tras escuchar la respuesta, el viejo enano se encaminó rápidamente hacia donde estaba el muchacho. ¡Paf! Amy no reaccionó; el viejo enano se había levantado hasta su altura de un salto y le abofeteó la cara con fuerza. —¿Estás buscando la muerte? — le regañó severamente — ¿Por eso viniste solo? ¿Te querías hacer el héroe acaso? ¿Estás familiarizado con esta cripta o tienes al menos experiencias en ellas? —Yo… —Es cierto, Amy, no deberías entrar solo — repuso Afeng, quien también estaba llegando junto a su equipo —. Viejo Locke, eres un enano, estás familiarizado con las cuevas, por favor lidera la exploración. —Vaya, por primera vez Amy no es elogiado — dijo entre murmullos Qian Lixue a Daqingshan. —Es cierto, desde su debut que no era regañado. El espejismo se había disipado, así como también la llama dorada. Varios magos que entraron a las cuevas lanzaron una magia de fuego para hacer de antorcha, y el sacerdote proporcionó un hechizo conocido como Fluorescencia. La Fluorescencia es una magia básica del sistema de luz, empleado por los clérigos, que le rezan a su dios para poder cubrir el cuerpo de alguien con una capa de luz y de esta forma iluminar el entorno, bastante útil. Todos siguieron al viejo enano a unos tres o cuatro metros detrás de él; el encantamiento del dragón indudablemente permitió que todos estuvieran alerta y que aumentaran su poder de combarte a lo más alto. Un giro brusco en una esquina de la cueva subterránea dio paso a un enorme espacio abierto, en donde más de una docena de ataúdes se encontraban puestos desordenadamente. Una de las antorchas mágicas golpeó sin querer un ataúd… Crunch… Crunch…. De pronto, se produjo un gran cambio en la cueva: la tapa del ataúd salió volando, estrellándose contra los magos que habían convocado el fuego. —¡En guardia! Afeng fue el primero en saltar a defenderles. La espada larga golpeó tres de las tapas de los ataúdes que comenzaron a dispararse sin control. Los otros cinco espadachines de la Espada Corazón Púrpura también saltaron, interceptando las pesadas tapas con sus espadas, seguidos por Amy y Daqingshan que también pudieron interceptar dos tapas cada uno. —Je,je,je,je,je. Una extraña risa sonó desde el primer ataúd que había abierto su tapa, haciendo eco en la vacía cueva. De pronto, varios lobos saltaron desde dentro del ataúd, pero no eran lobos comunes, sino que estaban en los huesos, como si estuvieran muertos, tan raquíticos que resultaba imposible la agilidad con la que se movían. Después de estos, más de una docena de figuras humanas treparon desde los distintos ataúdes, moviéndose de una forma extraña, como si les costara mantenerse en pie y despidiendo un olor apestoso. Pronto todos se percataron de que se trataba de Jinetes Hami que habían muerto y los habían enterrado junto a sus lobos. Alguna fuerza oscura y maligna había usado un hechizo desconocido de reanimación para utilizar aquellos cadáveres. —¡Mátenlos! — Gritó el viejo enano, junto a su hacha, y se lanzó hacia un zombi lobo de nieve y lo hizo pedazos. Se agregaron más hachas, provenientes de los berserkers, quienes habían perdido a su hermano, se apresuraron a atacar como si sus vidas dependieran de ello. Además de Afeng, varios otros espadachines de su gremio se apresuraron a atacar. El cuerpo de los zombis es muy inferior al de la gente viva, bajo los potentes ataques físicos, los zombis se desintegraron casi instantáneamente. —¿Fue así de simple? — El viejo Locke se quitó el polvo de la ropa con las manos, para luego soplar los restos del zombi que se encontraba en su hacha. —¡Ahg, algo me agarró el pie! — gritó de pronto uno de los miembros de La Espada Corazón Púrpura. Todos advirtieron rápidamente que dos manos negras, que pertenecían a uno de los zombis que recién habían cortado, sostenía fuertemente los tobillos del espadachín. Acompañado de un grito desgarrador, las dos manos cortadas se elevaron en el aire tan rápidamente, que hicieron que el cuerpo del mercenario chocara contra el techo, destrozándolo y haciendo que la sangre cayera del cielo como lluvia. Cuando dejó finalmente caer el cuerpo, ambas manos se apresuraron en dirigirse a su siguiente víctima. —Espíritu Santo, préstame tu Agua Bendita. Casi al instante, el mago de segundo nivel y el sacerdote menor cantaron un hechizo. Desde lo alto, una lluvia de agua azulina cayó del cielo, salpicando alrededor de toda la multitud, desvaneciendo al resto de cadáveres y miembros de estos. La técnica del Agua Bendita hace que el lanzador reúna el poder de dicha agua, la eleva, y la rocía sobre el enemigo, causando daño a todos los presentes, además que es considera como una técnica básica de ruptura de magia. —Hermano, ve con calma, no te preocupes, cuidaré bien de tu casa — dijo Afeng al cuerpo muerto de su compañero, una vez las cosas se habían calmado. Para evitar que los cuerpos caídos de sus camaradas se convirtieran en zombie, Afeng, Qian Lixue y los otros mercenarios decidieron quemar los cadáveres. Cuando las llamas consumieron a los hombres, y solo quedaron sus cenizas, Afeng no pudo evitar dejar caer lágrimas mientras seguían caminando. La enorme cueva se cerró al frente, haciendo que el grupo entrara en un pequeño túnel, mucho más chico comparado con el anterior. El Viejo Locke les indicó a todos que lo siguieran de cerca para poder entrar al siguiente nivel de la mazmorra.
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