Especialista en Fortalecimiento de Objetos

El romance después de un rescate heróico es una falacia
Tan pronto como Bai Yunfei comprendió que iba a hablar de la secta Alquimia, inmediatamente sacudió sus pensamientos y escuchó atentamente. Como si fuera una maestra enseñando a su discípulo, Qiu Liliu se veía satisfecha por su comportamiento. Tosió y explicó despacio: "La secta Alquimia está situada en la cima del ‘monte Chixia’, la montaña más alta de la provincia Pingchuan, al norte del imperio". "Similar a la secta Fortuna Celestial, la secta Alquimia de Alma es también una con la que ningún grupo importante querría meterse. Además, siempre intentan ganarse su favor y permanecer en términos amistosos. Esto se debe a sólo una cosa, ¡objetos de alma!" "La secta Alquimia se especializa, naturalmente, en crear artefactos muy raros, y he oído que los objetos de alma que son invaluables para los cultivadores ordinarios, no son más que un puñado cualquiera y sin importancia dentro de su organización. Todos sus miembros poseen al menos uno. Debes saber que tener una de esas herramientas puede aumentar la fuerza de un cultivador de alma en un cierto porcentaje. ¡Puede que incluso varias decenas de veces más! La mayoría de los objetos de alma del continente provienen de la secta Alquimia, e incluso aquellos usados por las diferentes líneas sucesorias de la secta Alma Celestial, es decir, los emperadores y sus herederos, fueron todos especialmente creados por la secta Alquimia. Y las grandes potencias a lo largo de todo el continente, esas altas figuras de cultivadores de alma y otras sociedades, han prometido ofrecer muchos elementos valiosos y hasta trabajar para ellos, siempre que les fabriquen objetos de alma muy poderosos". "No es que no haya otros grupos importantes o individuos en el continente que desconozcan cómo producir objetos de alma, pero incluso para los que se encuentran al mismo nivel, los objetos creados por la secta Alquimia son ligeramente mejores. Sin embargo, no suelen fabricarlos tan sencillamente para otros; en parte porque es extremadamente difícil hacerlo, y en otra parte, porque no quieren que se propaguen demasiado. Por supuesto, decir ‘propagar’ es un poco exagerado, pero en cierto modo, la secta Alquimia tiene la capacidad de influir en el número de objetos de alma de bajo nivel al que puedan tener acceso las personas, y también es considerada como uno de los puntos de equilibrio de las principales fuerzas en el mundo de los cultivadores de alma". "Son excesivamente estrictos en aceptar aprendices. Casi sólo admiten a cultivadores de alma cuyo atributo sea el fuego, y sólo aquellos con un excelente talento para la alquimia podrán ser instruidos en los métodos secretos y especiales de la secta. De lo contrario, serán solo discípulos externos, practicando los métodos ordinarios. Pero aun así, cualquier discípulo de la secta Alquimia que baje de la montaña para practicar y adquirir experiencia, ya sea externo o interno, no va a ser molestado por nadie. El motivo, es que no se sabe cuántos objetos de alma pueda llevar ocultos en su cuerpo. No importa si aparenta ser un debilucho; subestimarlo sería un grave error. Enfrentar enemigos de alto nivel y derrotarlos, gracias a esas herramientas, no es nada difícil para los miembros de la secta Alquimia". Después de tanta charla, Qiu Liliu parecía estar un poco cansada. Tras hacer una breve pausa, tomó algo de aire y volvió a sonreír. "Esa es la situación básica de la secta Alquimia, así que... ¿estás planeando seguir adelante y presentar tus respetos a ellos para que te acepten?" "¿Oh? ¿Cómo lo supiste?" Bai Yunfei todavía estaba digiriendo toda la información que le arrojaron de repente. "¿No sería demasiado estúpido de mi parte si no lo adivinara luego de toda la atención que le prestaste a mi explicación?" Qiu Liliu miró a Bai Yunfei con cierta insatisfacción, como si estuviera enfadada con él por subestimar su propia inteligencia. Yunfei una vez más inclinó la cabeza y permaneció en silencio durante largos segundos. Justo cuando Qiu Liliu empezaba a mostrarse impaciente, levantó la cabeza y dijo: "Gracias, señorita Qiu, por explicarme tantas cosas. Creo que la ciudad pronto se sumergirá en un caos. Tengo otros asuntos que atender. Ustedes dos deberían irse rápidamente". Qiu Liliu no esperaba que de pronto él se propusiera a marcharse, y quedó atónita mientras decía: "Bueno, yo también debo regresar a mi secta. La última vez que salí para adquirir más experiencia, encontré a esta talentosa hermanita, así que valió la pena. También quiero llevarla conmigo lo antes posible para que mi maestro compruebe al buen discípulo he recogido en su nombre". Eso lo explicaba todo. Bai Yunfei se preguntaba por qué Chu Yuhe se hallaba al nivel de una persona normal siendo parte de la secta Sauce Verde. Resultaba que su entrenamiento apenas estaba por comenzar. Sin embargo, ¿se podía medir el talento de una persona común como cultivador, antes de haber despertado su Fuerza de Alma? Yunfei no sabía que eso fuera posible. "Entonces, creo que es hora de despedirnos. Si hay una oportunidad en el futuro, espero encontrarme con ustedes dos de nuevo", dijo Bai Yunfei, volviéndose para salir del callejón. "¡Espera...! ¡Espera! ¡Señor, aún no nos has dicho tu nombre!" Chu Yuhe, al verlo marchar, se puso algo ansiosa. Salió de la espalda de Liliu y avanzó dos pasos mientras gritaba. El cuerpo de Bai Yunfei se sacudió, pero no giró de regreso. Levantando su mano derecha para agitarla detrás de su espalda, y respondió: "Mi nombre es Bai Yunfei. La señorita Yuhe tendrá que entrenar mucho una vez llegué a su secta, ¡así nadie podrá molestarla de nuevo en el futuro!" Mirando como la figura de Bai Yunfei se iba desvaneciendo, Chu Yuhe se sintió un poco triste y sin aliento. Una débil expresión se mostraba en su rostro. Qiu Liliu se acercó a ella, le dio unas palmaditas en la cabeza y sonrió. "¿Qué? ¿Acaso mi hermanita se siente atraída por ese caballero?" "¡Eso… no es verdad! Hermana, no digas tonterías..." Chu Yuhe giró la cabeza de mala gana. Sus mejillas se enrojecieron al replicar. "Solo estoy agradecida con él por haberme salvado. En ese momento, el hombre malo estaba por subir, pero no llegabas para rescatarme todavía. Casi me sentí desesperada, incluso estuve dispuesta a suicidarme si con ello preservaba mi pureza... " El rostro de Qiu Liliu se endureció. Abrazó a Yuhe, diciéndole: "Lo siento, fue mi culpa. Si no te hubiese dejado atrás para inspeccionar sola la destrucción de esa Fortaleza Bosque Negro, nunca habrías sido secuestrada. Al final, llegué muy tarde, pero por suerte estás bien, de lo contrario, me arrepentiría por el resto de mi vida". Chu Yuhe levantó su delicada carita y sacudió la cabeza. "No, te culpo por eso. Me atraparon porque no escuché tus instrucciones y salí a la calle sola. Además, estoy bien, ¿no? No necesitas sentirte culpable..." En ese momento, no pudo evitar mirar por encima del hombro otra vez en la dirección que Bai Yunfei había tomado, murmurando: "Afortunadamente, él apareció. Cuando estaba al borde de la desesperación, descendió del cielo para luchar contra tres cultivadores de alma sin ninguna ayuda..." Mirando su expresión, Qiu Liliu estuvo un poco preocupada. Enderezó la espalda, presionó sus manos sobre los hombros de Yuhe, y dijo seriamente: "Hermana menor, tengo el deber de recordarte que no se puede confiar en este tipo de eventos. ¡No existe algo como el romance después de un rescate heroico! Muchos aristócratas o cultivadores de alma usan ese truco para engañar a las chicas y que así se enamoren de ellos". Cuando dijo eso, vio aparecer una mirada ligeramente reprobatoria en el rostro de Chu Yuhe, por lo que añadió rápidamente: "Eh... por supuesto, no estoy diciendo que este Bai Yunfei sea el mismo tipo de persona; es realmente un héroe que salvó a una bella mujer, y no me chantajeó pidiendo favores como pensé que haría. Parece ser un verdadero y decente caballero. Sin embargo..., como no se tomó a pecho el hecho de haberte salvado, no debes poner a esa persona en tu corazón. Es muy peligroso, no puedes enamorarte de él... ¿No sabes ya su nombre? Es como una ‘nube blanca’ flotando en el cielo. No puedes atraparlo..." "Hermana, estás pensando demasiado. Yo no he dicho que me gustara…", dijo Chu Yuhe, aunque al oír sus propias palabras, se sintió un poco avergonzada. "Hmmm... Espero que así sea. Probablemente nunca lo vuelvas a ver en el futuro. Poco a poco te iras olvidando de él". Qiu Liliu supo que era inútil decir más. Sacudió la cabeza y suspiró. Chu Yuhe estaba un poco aturdida al observar una vez más en dirección del callejón vacío. No pudo explicarse qué tipo de emoción le estremecía el pecho. "¿Realmente, nunca lo volveré a ver...?"
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