Especialista en Fortalecimiento de Objetos

Luchando por la venganza (2)
Li Shi reaccionó rápidamente y levantó su sable para bloquear la daga. Pero las otras iban disparadas a Du Xin, detrás de él Du Xin, cuya fuerza sólo estaba en la etapa Tardía de Aprendiz de Alma, se movió a espaldas de Li Shi. Al ver como originalmente su arma interrumpía el ataque, pensó que Bai Yunfei se detendría, y entonces dispondría de una oportunidad para atacarle en una veloz carrera. Sin embargo, vio al enemigo girar de una extraña manera y, en un instante, dos filosas dagas apuntaban en su dirección, a poco de golpearlo; una dirigida a su garganta y la otra al corazón. No había tiempo para pensar. Du Xin inclinó su cuerpo a un lado instintivamente, y una daga le rozó el cuello. El último proyectil al pecho no podía ser esquivado completamente, por lo que canalizó rápidamente su Fuerza de Alma, tensando los músculos y volviendo su piel tan dura como el acero. Pero, fue una acción inútil. La daga se clavó en su hombro izquierdo mucho antes, hundiéndose hasta la empuñadura. Antes de poder gesticular siquiera un gemido, una segunda daga fue arrojada. Lo apuñaló justo en medio del cuello y la sangre comenzó a derramarse de la perforación mientras abría la boca de par en par, sin poder hacer ningún sonido. Miró fijamente a Bai Yunfei, con miedo, reticencia y confusión en sus ojos mientras se desplomaba lentamente, perdiendo la vida. Debido a que Du Xin era más lento, solo se había mantenido detrás de Li Shi, porque pensaba que el enemigo se concentraría en el joven maestro durante cualquier descuido de ellos. No se imaginaba que lo atacaría a él, y mucho menos esperó una arremetida con dagas arrojadizas, disparadas una tras otras. Fueron tantas cosas en las que no pensó, y por el más pequeño error, ahora pensar no le era posible, pues estaba muerto. Con tan solo un movimiento instantáneo, Bai Yunfei eliminó al Aprendiz de Alma. Yunfei determinó la fuerza de sus dos oponentes cuando evitaron los escombros, y también decidió como actuar contra ellos. Un Aprendiz de Alma no significaba nada para él en su situación actual, pero si lo rodeaban varios enemigos, incluso uno del nivel más bajo si representaba un problema. Por ende, renunció a la oportunidad de ir directamente por Zhang Yang y atacó a Du Xin. Incluso estuvo dispuesto a usar su propio cuerpo para bloquear el golpe del sable de Li Shi si con eso asestaba él un golpe mortal al otro guardaespaldas, que así resultó. Li Shi, después de desviar la daga que volaba hacia él, no se detuvo. Aprovechando que Bai Yunfei todavía no recuperaba el equilibrio, se adelantó balanceando su sable para obligarle a esquivarlo desesperadamente, con la intención de lanzar un tajo violento después. Pero como sorpresa, el enemigo no lo evitó, y en lugar de eso, disparó otra hoja filosa de su mano la cual no dio en el blanco, recibiendo su ataque en la cintura. No obstante, no fue cortado en dos. Se escuchó el sonido del metal entrechocando, y el desconocido se tambaleó medio paso, giró sobre los talones, perfectamente ileso, y cargó hacia adelante. Zhang Yang había estado de pie en la entrada del corredor desde que esquivó los primeros escombros, mirando la escena con un rostro pétreo. Pese a tener un carácter despiadado, siniestro y vicioso, no era un incompetente. Manejaba muchas de las fuerzas clandestinas de la familia Zhang y él mismo era un cultivador de alma. En su opinión, esa situación a sus ojos no se podía considerar todavía como ‘peligrosa’. Aunque al principio se sintió algo nervioso, cuando Bai Yunfei aterrizó en el suelo y se precipitó hacia él, divisó que el hombre no era tan fuerte. Puede que si un poco más que él, pero a lo sumo a la par de Li Shi. Entonces concluyó que no haría falta intervenir; sus dos guardias podrían en contra del intruso… La situación al comienzo no lo decepcionó. A mitad del camino Li Shi lo contuvo. Justo cuando consideraba si hacer un movimiento para resolver el mismo el ‘problema’, de repente vio que Du Xin recibió un ataque en la garganta y estaba muerto. Luego, el hombre resistió el sablazo de Li Shi y corría velozmente hacia él. La expresión indiferente en el rostro de Zhang Yang se congeló instantáneamente, e incluso pensó en escapar. Sin embargo, a solo cinco metros de su objetivo, Bai Yunfei fue interceptado de nuevo por Li Shi, quien se interpuso en su camino. El guerrero era digno de ser uno de los guardias más capaces al servicio de Zhang Zhenshan. Rememoró la orden de su señor antes de marcharse: proteger la vida del joven maestro. Por lo que, con su labor en mente, ni se molestó en comprobar el cuerpo de su compañero, anteriormente detrás de él. Tampoco sentía miedo en absoluto por las habilidades de Bai Yunfei. Sumamente concentrado, blandió su sable velozmente, generando una serie de imágenes residuales para rodear al enemigo. Entendiendo que su ‘visitante’ se hallaba atrapado en un duelo con Li Shi, Zhang Yang se sintió aliviado y renunció a escapar, pero no fue a apoyar a su guardaespaldas, sino que retrocedió y observó la batalla desde una distancia segura. Miró fijamente a Bai Yunfei por un rato, murmurando para sí mismo: "Se me hace algo conocido, pero no puedo recordar quién es exactamente. Él evidentemente viene por mí, ¿realmente está tratando de matarme? Omitiendo las dagas que arrojó hace poco, ya no tiene ningún arma en sus manos. ¿Su estrategia es solo luchar cuerpo a cuerpo? ¿No posee otras herramientas? Podría ser… ¿Qué su armadura es un Objeto de Alma?". Bai Yunfei eludía de un lado a otro. Aun siendo alcanzado por el sable largo, se notaba ileso, revelando una armadura ligera con un brillo dorado bajo su camisa rota. Confiando en la resistencia ofrecida por su protección, deseaba forzar a Li Shi a un duelo cercano. Sin embargo, la experiencia de lucha del guardián era lo bastante amplia para estimar sus intenciones, y no dejaría que se vieran cumplidas. En un parpadeó, lanzó una andanada de cortes al aire, tan rápida que era imposible de atravesar. El largo filo de su arma abarcaba todo el camino de Bai Yunfei, impidiéndole seguir adelante. Después de casi diez minutos de una complicada lucha, los dos parecían ser incapaces de provocarle daño al otro, llegando al punto de estancarse en la batalla. Zhang Yang permanecía en el mismo lugar. Sus ojos casi brillaban al observar fijamente a Bai Yunfei, o mejor dicho, observar la armadura dorada que llevaba puesta. Un reflejo de codicia se asomó en su rostro. "Esa armadura ligera, ¡sin duda es un Objeto de Alma! Uno del tipo defensivo... No es de extrañar que actúe tan despreocupado; el sable de Li Shi no puede atravesar su coraza. Sin embargo, su cuerpo no está cubierto de elementos defensivos por completo. Puede que lograse manejar a Li Shi por sí solo, pero él olvida que yo sigo aquí", pensó Zhang Yang, excitado. "Parece que vino solo, y no está ocultando su fuerza. Es un cultivador de alma en la etapa Tardía de Personificación. Así que, esa armadura dorada... ¡me la quedaré!" Habiendo tomado su decisión, Zhang Yang no dudó más. Extendió un brazo, desenfundando una daga de su cintura, y corrió al círculo de batalla, gritando: "¡Li Shi, distráelo! ¡Le daré un golpe mortal!". La exclamación de Zhang Yang hizo que los dos hombres luchando cambiaran sus semblantes: Li Shi parecía sorprendido y contento, mientras que Bai Yunfei, ansioso y... asustado. Al ver la expresión en el rostro del intruso, Zhang Yang sonrió con orgullo y dijo: "¿Ahora tienes miedo de nosotros? ¡Cúlpate a ti mismo por venir a que te maten! ¡Pagarás por esta osadía con tu vida y me quedaré con tu Objeto de Alma!" Entre gritos, aprovechando el empequeñecimiento de Bai Yunfei ante un anticipado tajo de Li Shi, Zhang Yang blandió su daga y le apuntó directamente en la nuca. Bai Yunfei esquivó el ataque con un suave balanceo, pero tropezó justo detrás del otro, a su costado izquierdo. Ahora los tres se encontraban en una línea recta, con el guardaespaldas entre él y su protegido. Sin miramientos, Li Shi se dio la vuelta y le impactó un tajo a Bai Yunfei que aún no se había levantado. Supo que resistiría gracias a su armadura, pero incluso sin poder dañarlo, al menos lo haría perder aún más el equilibrio con el empuje, y que así no pudiese seguir el ritmo de lucha. Entonces su joven maestro encontraría la oportunidad para acabar con él rápidamente. Yunfei se ladeó ligeramente, y su espalda fue surcada por el filo del sable, rasgando su ropa y exponiendo al completo la armadura ligera. No obstante, después de recibir la fuerza del golpe, sólo se tambaleó; no perdió en absoluto el equilibrio como fue anteriormente. Li Shi levantaba el arma sobre su cabeza, listo para proseguir reprimiendo al intruso. Antes de bajar el sable, sus ojos se pusieron en contacto con los de Bai Yunfei, quien lo veía desde abajo. Después, su rostro se llenó inmediatamente de conmoción. En el momento en que Bai Yunfei levantó la vista, ya no demostraba la ansiedad o el miedo de antes, e incluso el agotamiento desapareció de su faz. Ahora, tenía una mirada fría y severa, aterradora… Sin la más mínima pausa, bajo el horrorizado semblante de Li Shi, retrocedió medio paso e inclinó su cuerpo para adelante, como si hubiera estado guardando sus fuerzas durante largo rato solo para ese momento. Su puño derecho salió disparado con el sonido de presurosos zumbidos. Arte de Olas Superpuestas: ¡Puño de los Tres Pilares! Se oyeron severas fracturas, y aunque Li Shi reforzó su piel en el último momento, no puedo aguantar el golpe y su cuerpo salió volando. El hombre derramó un bocado de sangre; su mente se nubló por un momento. Tan pronto como recuperó la conciencia, sintió una ola de calor golpeando su cara, y una sombra de fuego casi le deslumbró los ojos. Era imposible esquivar lo que seguía a continuación, y en una situación de vida o muerte, Li Shi sólo tuvo tiempo de moverse medio metro a un lado, mientras posicionaba su sable en horizontal con la esperanza de detener la lanza carmesí a punto de estamparse en su cuerpo. La lanza llegó en un instante, penetrando la hoja del sable con un resonante chillido, y luego se hundió en su abdomen. El guardián sabía que las heridas eran inevitables, por lo que contaba una medida defensiva para reducir los daños. Aunque el filo atravesó su estómago, no sería letal para un cultivador de alma con el rango de Personificación de Alma, pues este aprendía a manipular sus huesos y sangre para acelerar la velocidad de recuperación en su cuerpo. "No dio en un punto vital. Todavía tengo una oportunidad...". Pero lamentablemente, ese breve y alegre pensamiento de Li Shi duró poco y fue sustituido por un creciente pavor. En el momento en que Bai Yunfei lo golpeó con la punta de la lanza, un rastro de regocijo destelló siniestramente en sus ojos, y rugió en voz alta: "¡Activación exitosa! ¡Explota!". ~!BooM!~ La explosión provino de la punta del arma, o lo que sería más preciso, del cuerpo de Li Shi. Carne, sangre y huesos volaron por los aires. Todo el lado izquierdo de su abdomen se apreciaba con una horrenda herida carbonizada, de la cual continuaba chorreando un lago rojizo. La expresión de Li Shi fue similar a la de Du Xin cuando murió, lleno de miedo, aturdimiento e incredulidad, mientras su cuerpo caía lentamente hacia atrás sujetando los restos del arma en sus manos. Zhang Yang fue atenazado por un miedo indescriptible al ver lo ocurrido. El joven maestro no apartó la mirada del cadáver destrozado de su guardaespaldas, hasta que cayó al suelo con un ruido sordo. Solo entonces, como si se hubiera despertado, retrocedió varios pasos, alejándose de Bai Yunfei, con el semblante distorsionado. Gritó horrorizado: "¡Objeto de Alma! ¡Otro Objeto de Alma! Además, tienes un Anillo Espacial. ¡Ocultabas tu fuerza! ¿Cómo es posible, por qué no lo hiciste al principio...? ¡Me engañaste para atraerme!". Zhang Yang era una persona que razonaba rápidamente y entendió lo que pasaba. El miedo caló profundamente en su corazón al entender que, era su turno…
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