Las posibles vidas

Buscando respuestas. España. 26 de Julio.
Yeray estuvo aporreando la puerta del viejo un buen rato, donde iba a estar sinó, se dijo, finalmente la puerta se abrió. - Maldito muchacho que mosca te a picado? no tenéis modales los jóvenes de hoy que manera es esa de aporrear una puerta?! - El viejo parecía furioso de verdad. El chico sabía que tenía mal carácter pero lo consideraba buen hombre, tampoco estaba bajo la protección de su abuelo, era la primera vez que se personaba solo. - Necesito saber de donde sacó la RebelIII, para que sirve, cuanto tiempo tiene, parece antigua pero es extremadamente compleja y si sabe de donde o quien la hizo, para que me la dió? - El joven disparaba sin cesar. - Has venido solo, como está tu viejo? Aah, puedes pasar y deja de formular tantas preguntas yo no he inventado el mundo chico, solo soy un viejo uraño, que vive apartado de éste sucio mundo infectado por la codícia. - Le serenó el anciano. - Usted dirá lo que quiera pero si la tenía será por algún motivo y a usted le gusta coleccionar todo tipo de artilugios, es usted una persona inteligente y curiosa debe haber conocido mucho mundo. - Se mostraba insistente el chico. - Jajajaja, - se mofó Martos, como me recuerdas al viejo Oscar. Quieres tomar algo chico? - No gracias, he venido a ver si me podía contar algo más sobre la máquina he estado revisándola y el que la creó sabía lo que hacía, no hay tornillos, ni cables y nunca había visto unas baterías así y de alguna manera todos esos chismes que lleva en su interior están conectados entre sí, funciona sola no tiene un botón de encendido, el que la hizo por algún motivo se tomó tantas molestias. Y lo más inquietante es como si tuviera alguna relación con lo que está ocurriendo. De dónde la sacó? - Sabía que Martos tenía que tener más información, - no creo que se la encontrara tirada en una cuneta sin más. - La máquina es muy antigua. -Le cortó el viejo uraño. - Es imposible, no puede ser tan antigua por su composición. -Yeray no le daba crédito. - Es muy antigua más de lo que nos podemos hacer a la idea eso no quita que sea de una tecnología superior. - Prosiguió el hombre. - Pero.... - Cállate chico. La máquina a ido pasando de generación en generación en mi familia así durante décadas, mi padre me contó que previamente le contó su padre que nuestro tatarabuelo se hizo con ella a finales del siglo 18 sobre 1780 y 1790, él le contó que se la trajo un hombre, ése hombre se la dejó porque no podía llevarla con él, que tenía que dejarla aquí, le dijo que la guardara, que enviarían alguien a buscarla, pero no sabía cuando, pero le dijo que debía de protegerla que no dejara que con el tiempo nadie la destruyera. Mi padre no creía mucho esas historias, al principio, mi abuelo le siguió contando que ése hombre era un visitante, un viajero, un explorador, por algún motivo cuando se fué haciendo mayor pensó que algo de cierto tenía que tener todo eso, de donde salió sinó. Se decía que mi tatarabuelo le puso el nombre de RebelIII el hombre le dijo que era la tercera de una serie de máquinas que estaban construyendo, era un programa de investigación y desarrollo, la finalidad era enviarlas a diferentes puntos del espacio, el hombre le dijo que la máquina nos tenía que proteger de los invasores y que por supuesto no podía caer en manos de estos. - Martos confirmaba así que si tenía conocimiento de la misma más del que en un principio había insinuado. - Del espacio? Entonces tiene relación con lo que está ocurriendo de veras, - es imposible pensó el joven e inquieto Yeray. - En mi familia mis antepasados hemos intentado conseguir aprender como funciona, pero la máquina parece funcionar sola como si supiera lo que tiene que hacer, es posible que esté enviando señales de auxilio, o eso creo, también podría ser lo contrario... - Como lo contrario? - Le cortó el chico. - Lo contrario sería que la máquina no fuera creada con un buen fin y estuviera enviando señales a los invasores, aunque con que fin y porque esperó tanto tiempo. - Finalizó el viejo. - Por qué me la dió, que debo hacer? - El joven Yeray se sentía superado con todo lo que iba aconteciendo. - Yo nunca tuve hijos, viendo lo que estaba pasando, creí que había llegado el momento, esperemos que el aparato envíe la señales de auxilio y lleguen al destino correcto, esperemos que la encuentre quien nos pueda ayudar, sino no podremos salir solos de esto. - Martos negaba con la cabeza, yo soy mayor para velar por ella, estate preparado chico, puede que recibas visitas que no esperabas y tener mucho cuidado debéis alejaros de las zonas con más masificaciones.
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