Especialista en Fortalecimiento de Objetos

La estratagema de Bai Yunfei
En el salón de la Fortaleza, Han Xiao se encontraba sentado en una silla, con el rostro sombrío, y bajo la luz de las lámparas, parecía algo aterrador. El grupo de hombres que custodiaba la puerta no se atrevía casi a respirar por miedo a molestarlo y convertirse en objeto de su ira. En la batalla de la noche pasada, el único maestro de salón que quedaba murió, y los bandidos ordinarios asesinados fueron aproximadamente cien. Cuando llegó Han Xiao, siquiera pudo ver con claridad quien era el enemigo. "¡Maldita sea! ¡Maldita sea! ¿Quiénes son? ¡Esa lanza que acabó con Xiao Chen era sin duda un Objeto de Alma! ¡Y no uno de baja calidad! ¿Sería de grado Humano Alto...? ¿O Tierra? Destruir mi Fortaleza en tres días… ¡Cuánta insolencia!". En un arrebato de ira, golpeó el recién reemplazado reposabrazos de su silla, haciéndolo quebrándolo en astillas. Los Objetos de Alma, elaborados a partir del núcleo de bestias de alma o de materiales especiales que contiene el poder de los elementos, del cielo y la tierra, radicaban en herramientas sumamente poderosas. Como dueño y líder de la Fortaleza Bosque Negro, Han Xiao sólo había recibido uno de esos objetos: ‘La Armadura Seda Dorada’, un artículo del menor grado que le entregó la secta. No podía imaginar qué nivel correspondía a la lanza carmesí usada por el hombre que mató a Xiao Chen. Los Objetos de Alma se dividían en tres grados: Humano, Tierra y Cielo. Y cada uno respectivamente se dividía también en otros tres: Ordinario, Medio, y Alto. La Armadura Seda Dorada oscilaba en la categoría de Humano Ordinario, pero incluso los objetos inferiores como ese, eran vistos iguales a cosas divinas ante los ojos de la gente normal. La expresión del maestro Yang Tian, no muy apartado, también era bastante perturbada, pero a su vez, un tanto más tranquila. Esperó hasta que Han Xiao se calmara para decir: "Jefe, tranquilo, sigo diciendo lo mismo, si entramos en caos, caeremos en la trampa del enemigo...". "Entonces, ¿qué piensas?". Han Xiao sabía con claridad que en lo que respectaba a los planes, era menos ingenioso que Yang Tian, quien servía como consejero militar de la Fortaleza. "En primer lugar, estoy seguro de una cosa: el poder del enemigo no debe ser muy alto, de lo contrario, ya habrían atacado directamente. Es probable que no tengan a nadie con la fuerza de un Guerrero de Alma o superior entre ellos. Además, la intención de los dos que subieron anoche a la montaña fue muy obvia; quieren desalentarnos, asustar a nuestros hombres. Para la gente común bajo nuestro mando, un cultivador de alma es una existencia incomparablemente poderosa. Vieron a un normalmente invencible maestro de salón ser asesinado frente a sus ojos. El impacto que causó en ellos debió ser muy grande, y junto con las últimas palabras de ese hombre, creo que... en los próximos días, pueden surgir muchos sucesos inesperados dentro de la Fortaleza…" "¿Quieres decir que podríamos tener desertores?". "Muy posiblemente". "¿Son estúpidos? Podrían estarlos esperando al pie de la montaña, ¿cómo piensan salir con vida?". "Si creen que morirán al quedarse aquí, puede que estén dispuestos a tomar ese riesgo, después de todo, lo último que dijo ese hombre fue: ‘Todo aquel que continúe en la montaña cuando llegue el momento, morirá’. En otras palabras… ‘Si abandonan la Fortaleza, vivirán’. Tal vez nuestros hombres crean eso..." "¿Eh? Si alguien se atreve a desertar, le romperé el cuello antes que el enemigo venga por ellos." "El método de ‘ejecutar a uno como advertencia’, sólo funciona cuando hay una pequeña porción abandonando. La mayoría todavía dudan de si huir o no. Durante los próximos días, hagamos que nuestros hombres de mayor confianza vigilen bien a sus subordinados...". Yang Tian parecía bastante frustrado. Los planes de sus enemigos eran realmente siniestros. No habían atacado aun, y esa constante espera, generaba zozobra y desorden en la Fortaleza. "Esa persona dijo que la Fortaleza será destruida en tres días, ¿crees que sea posible?". Preguntó Han Xiao. "Por supuesto que no. Es solo una estrategia para perturbar la mente de nuestra gente, pero... no podemos descartar la posibilidad en que se trate de un truco dentro de otro truco... Si sólo nos centramos en el la limitación de ‘tres días’, cabe el hecho que realicen un ataque sorpresa antes de ese tiempo. De esa forma, desgraciadamente el enemigo habrá logrado su objetivo. Ahora, estamos atascados en la preocupación de ‘podrían atacar en cualquier momento’ y debemos mantenernos vigilando todo el día". "¿Y qué se supone que debemos hacer?". Al oírle decir eso, el corazón de Han Xiao bombeaba un latente miedo. "No hay nada más que podamos hacer, y no podemos enviar a nadie a bajar la montaña, porque existe el riesgo que ya han preparado una emboscada. Debemos seguir reforzando la seguridad de la Fortaleza y esperar a que nos ataquen…" "¡Maldita sea! ¿Cómo es que nos encontramos tan impotentes? También mencionaste la posibilidad que no hubiera nadie con la fuerza de un Guerrero de Alma entre ellos, así que ¿por qué no conduzco personalmente a todos, sin importar que nos esperen trampas o no, y destrozamos a nuestros enemigos a pura fuerza bruta?". "¡No puede hacer eso! Si es demasiado negligente, toda la Fortaleza podría ser destruida en verdad. ¿Será que ha olvidado el Objeto de Alma que aquel hombre usó para matar Xiao Chen? Esa lanza definitivamente no era de grado inferior, y para un cultivador por debajo del nivel de Espíritu de Alma, eliminar a alguien más poderoso con un arma así no es difícil en absoluto. ¿Puedes asegurar que tu Armadura Seda Dorada, Humana Ordinaria, soportará un golpe de esa lanza?". Han Xiao permaneció en silencio. La Armadura Seda Dorada era evidentemente impenetrable ante armas comunes. No obstante, en cuanto recordó como Xiao Chen fue volado en pedazos, decidió que mejor no arriesgarse. "Hagamos lo que dices… Por lo menos, no deberían intentar nada esta noche, ¿cierto? Pueden retirarse...". Han Xiao abandonó el salón y se dirigió a su habitación. El sonido de un susurró llegaba desde lejos mientras se perdía por un pasillo. "Mi Fortaleza Bosque Negro... ¿Será destruida tan inauditamente?". Bajo la Montaña, Bai Yunfei y Li Chengfeng se escondieron en un bosque, mientras descansaban y atendían sus heridas. "¡Qué batalla tan placentera! Esos brutos, esos bandidos que normalmente nos trataban como hormigas y mataban a cualquier solo porque si, fueron fácilmente asesinados con mis propias manos... Si hubiera poseído antes este poder, si hubiera sido fuerte... Padre, madre, hermana, tío Zhou, el jefe del pueblo, el viejo Li, todos...". Li Chengfeng se apoyó en un árbol, mirando al cielo estrellado a través de un hueco entre las hojas, murmurando para sí mismo. "Ahora que tengo la fuerza, los mataré a todos... ¡Todos los bandidos merecen morir! Todos morirán..." "Chengfeng, ¿estás bien? Tú...". Bai Yunfei quien descansaba a un lado, no pudo evitar preguntarle, ya que de repente se había puesto… extraño. Li Chengfeng dejó de hablar consigo mismo, se frotó la frente, sonrió a Bai Yunfei, y dijo: "Sé lo que te preocupa, pero descuida, no me perderé. Esos bandidos merecen morir. Sólo busco venganza por mí mismo, por los que murieron, no hay otro propósito, no me convertiré en un demonio asesino...". Bai Yunfei se sintió aliviado por su respuesta. "Sí, todos merecen morir. Dejarlos ir sólo hará que más gente inocente sufra. La primera vez que me encontré con ellos, no estaba tan decidido como tú, pero ahora... ¡definitivamente los destruiremos por completo!". "Si… Por cierto, ya estás a punto de llegar al rango de Personificación de Alma Intermedia, ¿verdad? El bandido que peleó contigo antes era mucho más débil que tú, ¿por qué te enfrentaste a él tanto tiempo? ¿Sólo esperabas que llegara ese señor de la Fortaleza para asustarlo un poco?". Pensando en la batalla anterior, Li Chengfeng no pudo evitar preguntar. "Eso es una cosa. Lo principal, ¿no dijiste que él usaba una lanza? Aunque he practicado mis habilidades hasta adquirir un nivel decente, mi desventaja es que todavía poseo poca experiencia en el combate real. Es difícil hallar a un oponente avezado con la lanza, así que luché un largo rato para aprender de él". "Hmmm... Realmente no te entiendo. ¿Todavía te crees débil? El poder de tu Lanza Punta de Fuego es suficiente para compensar tu falta de habilidad, ¿no?". "Hemos podido con los adversarios con que nos topamos hasta ahora. Pero en el amplio mundo de los cultivadores de alma, seguimos siendo muy débiles". "Entiendo. Y ¿qué quisiste decir con la última frase que gritaste? ¿Atacaremos la Fortaleza en tres días?". "Claro que no. Solo los engañé. Es una pequeña finta para hacernos más fácil el actuar después". Bai Yunfei se rió y miró la montaña para continuar. "Si estoy en lo correcto, puede que hayan bandidos que quieran escapar en los próximos dos días, y no nos hará ningún daño si el amo de la Fortaleza los contiene sea con órdenes o a la fuerza". "Entonces... si alguien escapa por la montaña, ¿lo dejamos ir?". "¿Qué? ¿Estás dispuesto a dejar que escapen?". "¡Claro que no! Esas bestias sin corazón, dejar que escapen sería un error." "Entonces se acabó la discusión. Si alguien realmente baja de la montaña, lo mataremos. Tomemos turnos para descansar, después de eso intensificaremos nuestro entrenamiento en los siguientes días. Tú y yo mejoramos rápido en nuestras prácticas. Estoy seguro que no pasará mucho antes que despierte el rango de Personificación de Alma Intermedia y tú llegues al de Aprendiz de Alma Tardía. Para entonces, será el momento perfecto; destruiremos todo ese nido bandidos de un solo golpe.
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