Especialista en Fortalecimiento de Objetos

Declarando la guerra a la Fortaleza Bosque Negro
Sin embargo, ya que Bai Yunfei y Li Chengfeng estaban allí para salvar a las personas, ¿cómo podían dejarle salirse con la suya? Un destello azul cruzó los ojos de Tigre Li, y luego, su brazo derecho colgaba inerte. Una sensación gélida se propagó por su brazo izquierdo. Ni siquiera sintió dolor, sólo frío hasta el punto de percibirlo entumecido. Al detenerse a ver el repentino agujero en su codo, sus ojos se abrieron de espanto. Desde que lo envió a volar de un puñetazo, Bai Yunfei estuvo prestando atención a cada uno de sus movimientos. Debido a que se encontraba ese grupo de mujeres a un lado, para evitar que salieran lastimadas, no había actuado precipitadamente. Pero silenciosamente deslizó la mano derecha detrás de la espalda, y en un instante, ya empuñaba la Espina de Hielo. En el momento en que Tigre Li se movió, Bai Yunfei la disparó como un rayo, perforando su brazo. Después de lanzar la Espina de Hielo, se apresuró hacia él, sin darle tiempo a reaccionar. Lo pateó en el abdomen con todas sus fuerzas, mandándolo por los aires. Y pese atacarle con esa ventaja, Bai Yunfei no se detuvo en absoluto. Lo persiguió diez metros, y lo atravesó con la lanza en sus manos antes que cayera al suelo. El cuerpo de Tigre Li fue suspendido en el aire. Numerosos rayos de luz roja brillaban por todo su cuerpo, y luego se produjo una violenta explosión que esparció una lluvia de sangre, hueso y carne. Su cuerpo había sido destrozado… Mientras el grupo de mujeres asustadas se apresuraban a desaparecer de su vista en dirección de la aldea, Li Chengfeng se dirigió a Bai Yunfei y le preguntó: "Yunfei, ¿qué vamos a hacer ahora? Es otro medio día de caminata hacia el este, hasta el pie de la Montaña Bosque Negro. ¿Deberíamos darnos prisa? Bai Yunfei echó un vistazo a los cadáveres regados en el suelo. Tras contemplar el escenario por un largo momento, negó con la cabeza: "Nos quedaremos aquí. Esperaremos escondidos como liebres a que los otros lleguen. Ya hemos matado a dos de los maestros de salón de la Fortaleza Bosque Negro. Y si estoy en lo cierto, todavía podemos con uno más...". Aunque Li Chengfeng no entendía el significado de ‘esperar escondidos como liebres’, si entendió que Bai Yunfei quería que los bandidos volvieran para luego emboscarlos. "Muy bien, haré lo que dices. Pero la próxima vez, si hay un maestro de salón entre ellos, déjame luchar con él primero. Creo que estoy a punto de llegar al rango de Aprendiz de Alma Intermedia, y si puedo ganar algo de conocimiento en la batalla, debería ser capaz de despertar pronto ese nivel. Si resulta que no soy rival para mi oponente, puedes ayudarme, entonces". Bai Yunfei quedó asombrando pero con una expresión alegre en el rostro. "¿Oh? ¿Estás tan pronto de romper? Bien, entonces cuando llegues al rango Medio, nos abriremos paso hasta la Fortaleza Bosque Negro". Tu Dazhuang, uno de los cuatro maestros de la Fortaleza, fue apodado "Carnicero", debido a sus armas peculiares. En realidad consistían en un par de cuchillos de carnicero… Quien no supiera de él, le atribuiría esa labor a simple vista. Cabalgaba en un paso de la montaña con veinte de sus hombres. "Ese condenado Tigre Li, se atrevió a descender de la montaña sin el conocimiento del jefe. Aunque consiguió la aprobación del subjefe, ha pasado un día y una noche, y aun no regresa... ¿Qué habrá sucedido?". Su rostro barbudo y hosco se contraía con impaciencia sobre su caballo. "¡Señor, parece que hay gente en el claro más adelante! ¡Son hombres de nuestra Fortaleza!". Al escuchar las palabras, Tu Dazhuang dirigió la atención hacia adelante. Ciertamente se diferenciaba a un puñado de gente tendida en el suelo, y aunque no podía verles a detalle, pudo asegurar que se trataban de bandidos de la Fortaleza Bosque Negro. ¿"Hmmm"? ¿Un montón de idiotas se emborracharon y durmieron toda la noche? ¡No hay manera! ¡Vayan rápido, averigüen que pasó!". El Carnicero dio la orden y un grupo de jinetes aceleró el paso. Mientras más se acercaba, el olor a sangre golpeó la nariz de Tu Dazhuang, y la expresión de su rostro cambió por completo. Cuando ya estaba lo suficientemente cerca para distinguir lo que ocurría, descubrió que esas personas tendidas por el suelo, eran cadáveres. Por conclusión, los cuerpos habían sido manipulados para posicionarlos en ese lugar y de esa forma, haciendo imposible ver desde la distancia que estaban muertos... "¡Es una emboscada! Todos, preparen...". Las advertencias simplemente no pudieron llegar a oídos de sus subordinados, o más bien, no les dieron chance de oírlas. Tan pronto como el Carnicero se pronunció, dos figuras saltaron de repente de entre la pila de cadáveres y atacaron directamente a los bandidos cercanos. Sin ningún tipo de suspenso, Bai Yunfei venció a los hombres ordinarios con los que se enfrentó. Li Chengfeng y Tu Dazhuang se enfrentaron por un largo rato, ya que Chengfeng no era tan fuerte como su oponente. Una vez Bai Yunfei terminó su parte, se quedó de pie, con lanza en mano, observando la batalla, y por lo tanto ¿cómo podía Tu Dazhuang luchar con tranquilidad, sabiendo que otro enemigo aguardaba, a la expectativa? Fue evidente que el Carnicero luchó bajo tensión, sintiéndose atado de manos y pies, pero Li Chengfeng le hizo frente ferozmente; dos dagas volaban de arriba a abajo, cortando, generando heridas en su cuerpo. Por supuesto que, él también estaba un poco herido, no obstante llevaba una ventaja, portando la armadura ligera fortalecida. Mientras el combate se extendía, la velocidad y fuerza de Li Chengfeng aumentaron repentinamente, y Bai Yunfei estaba encantado: “Que inesperado, rompió en medio de la batalla y entró en el rango de Aprendiz de Alma Intermedia”. Mientras uno mejoraba, el otro se desgastaba. Tu Dazhuang fue perdiendo terreno poco a poco, y al final, fue consumido vivo por los efectos adicionales de las dagas de Li Chengfeng. Después que el encuentro terminó, Bai Yunfei levantó a uno de los bandidos que había caído inconsciente y lo echó a un lado. Era el único al que dejó con vida a propósito. Posteriormente, sacó una botella de medicina y se la entregó a Chengfeng, diciendo: "Descansemos un rato. Luego de esto, sabremos más detalles de la Fortaleza Bosque Negro". En un espacioso salón de la Fortaleza Bosque Negro, en el asiento principal, se reconocía a un hombre de mediana edad y de faz amable. Se trataba del jefe de toda la Fortaleza: Han Xiao. En la primera silla a su izquierda, se hallaba otro hombre, de cuerpo robusto y rostro amarillento: el segundo al mando, Yang Tian. Y en la parte inferior, siguiendo la línea de mando, estaba otro sujeto de mediana edad, solo que de aspecto más corriente, el último de los cuatro maestros de salón: Xiao Chen. En ese momento, todos escuchaban con gestos solemnes el informe que les traía un bandido, en medio del pasillo. ~!Pam!~ El rostro de Han Xiao se tornaba cada vez con un reflejo más severo, y finalmente no pudo evitar golpear el reposabrazos de su asiento, rugiendo de rabia. "¿Quién puede decirme qué demonios está pasando? Tigre Li bajó de la montaña y no ha regresado. El Carnicero fue enviado a buscarlo, pero tampoco tenemos noticias de él. Incluso los grupos de hombres enviados después a investigar, no han vuelto con ninguna noticia... ¡¿Qué demonios ha pasado?! ¿Hay declives, inundaciones o bestias peligrosas bajo la montaña? Todos desaparecieron y no tenemos rastro de ellos… ¿Acaso… alguien tiene de objetivo a nuestra Fortaleza?". La máscara aparentemente sutil y refinada de Han Xiao se transformó un ceño feroz. El bandido que informaba fue barrido por su mirada, y cayó sentado en el suelo con el rostro pálido, temblando. "Jefe, señor, yo… no lo sé". "Jefe, no se exalte. Si realmente hay un enemigo poderoso ahí fuera, es una razón más para no perder la calma". Inesperadamente, el siempre bullicioso Yang Tian estaba bastante tranquilo. Tras calmar un poco a Han Xiao, dijo: "Mientras las cosas no estén claras, debemos evitar entrar en caos para que el enemigo no se aproveche de la situación". "Entonces, ¿qué opinas de lo que ha pasado?". Preguntó Han Xiao aplacando su creciente rabia. "Los maestros de salón Li y Tu, no regresaron una vez que se fueron. En mi opinión, es muy probable que ya se encuentren en desgracia. Ambos estaban en el rango de Aprendiz de Alma Tardía, además que marcharon con varias docenas de subordinados. Pero ninguno de ellos ha regresado a la Fortaleza. Supongo que nuestros enemigos son probablemente cultivadores de alma, y nada débiles. Pero lo más importante, es que tienen como punto de mira nuestra Fortaleza". "Pero las grandes potencias de las ciudades cercanas respaldan nuestra Fortaleza. Incluso las autoridades nos hacen la vista gorda, así que, ¿quién quiere dirigirse en contra de nosotros?". "El enemigo exterminó a todos los que enviamos a explorar. Naturalmente, no quieren que conozcamos sus identidades, y también parece que desean someternos a una gran presión mental. Creo que es mejor no enviar a más hombres a bajar la montaña por ahora. Reforcemos las defensas y probemos atraer al enemigo. Pero...". "¿Pero… qué?". Interrogó Han Xiao, al ver que su expresión era desagradable. "El maestro de salón Zhong envió las ofrendas de vuelta a secta. A juzgar por el tiempo, debería haber regresado a la Fortaleza, y me temo que en este punto..." "¿Qué?". De pie, conmocionado, Han Xiao miró fijamente a Yang Tian y preguntó: "¿Insinúas que el maestro de salón Zhong también ha sido derrotado por el enemigo?". Viendo a Yang Tian asentir, Han retomó su asiento, algo abatido. Agitó una mano a la multitud, y ordenó: "¡Hagan lo que dice Yang Tian! Refuercen todas las defensas e informen si detectan la presencia de algún infiltrado…". Al pie de la Montaña Bosque Negro, en un recluido bosquecillo, el único camino conduciendo a la cima se podía ver remotamente desde allí. Li Chengfeng miró a Bai Yunfei, que tras terminar de practicar algunas técnicas con su lanza, descansaba recostando la espalda en un árbol. Dijo con cierta confusión: "Yunfei, esos bandidos no se han movido en tres días, ¿vamos a seguir vigilando la montaña? Hemos traído mucha comida con nosotros para resistir un tiempo, pero ellos tendrán mucha más en su Fortaleza, ¿verdad? ¿Y si no bajan durante un mes o dos?". Bai Yunfei sacó su bolsa con agua y tomó un sorbo, sonriendo. "No entres en pánico. Son ellos los que deberían estar asustados. Hemos aprendido un poco sobre la situación en la montaña. De entre sus cultivadores de alma, el subjefe que se encuentra en el rango de Personificación de Alma Tardía, es suficiente para meternos a los dos en una complicada batalla. Sin mencionar al líder que está en un nivel de Guerrero de Alma Intermedia. Y también queda un maestro de salón, un Aprendiz de Alma Tardía. Si nos arrojamos precipitadamente, estaremos en serios problemas...". "¿Es realmente información fiable? ¿Y si era mentira?". Li Chengfeng preguntó con algunas dudas. "No podemos creerlo todo, pero tampoco es información inútil. Al menos conocemos aproximadamente el poder total de los bandidos restantes, el terreno y algunos puestos ocultos de avanzada. Parece que no bajarán por iniciativa propia, así que vamos a dar un paseo por la montaña esta noche". A altas horas de la noche, un somnoliento Han Xiao se despertó repentinamente por un fuerte ruido. Se levantó, alerta. Tan pronto acabó de vestirse, oyó que golpeaban la puerta de su habitación. Un subordinado informaba desde el otro lado: "¡Señor, alguien se está escabullendo por la montaña! ¡El maestro de salón Xiao Chen ya se ha apresurado a investigar!". Cuando Han Xiao llegó al salón de la Fortaleza, se topó con el sublíder Yang Tian. Después de ver a Han, Yang parecía un poco ansioso. "Jefe, démonos prisa, ese imprudente de Xiao Chen realmente se fue sin que yo hiciera las preparaciones. Ahora sólo podemos esperar que pueda retrasar a los visitantes hasta nuestra llegada...". En compañía de un grupo de bandidos, ambos salieron de la Fortaleza. Escucharon los estruendosos gritos de batalla y constantes chillidos antes de alcanzar el lugar. En la intersección del terreno montañoso, en un camino ancho en la zona superior y estrecho en la inferior, se encontraban más de cien bandidos reunidos, pero la mayoría de ellos estaban amontonados en la unión estrecha, y sólo unos pocos realmente luchaban en la primera línea. Li Chengfeng se desplazaba rápidamente de un extremo a otro, como una bestia cazando a sus presas. En sus manos, las dagas parecían extraer la sangre de sus enemigos. Prácticamente todos los bandidos que lo enfrentaron fueron asesinados por él. A la poca distancia, Bai Yunfei blandía su Lanza Punta de Fuego, enfrentándose a un hombre que también portada una lanza; este era Xiao Chen. Bai Yunfei era más poderoso que Xiao Chen, sin embargo, no era tan hábil con la lanza como su contrincante, y por tanto, los dos entablaron una pelea cerrada y difícil. Luego de atravesar con su lanza a un sujeto que quiso colarse en la pelea, Bai Yunfei se agachó para evitar el barrido de Xiao Chen, y al mismo tiempo lo forzaba a retroceder con golpe horizontal. Miró hacia la cima de la montaña un instante, logrando ver vagamente que un gran grupo de bandidos se aproximaba. "Ya casi es la hora, ¡prepárate para retirarte!". Bai Yunfei asestó varias puntadas con la lanza a Xiao Chen mientras le gritaba a Li Chengfeng. Después agarró a un bandido que intentaba acercarse sigilosamente a él y lo arrojó hacia el otro lado bruscamente, impactándolo contra Xiao Chen. "¿Quieres huir? ¡No te será tan fácil!". El maestro de salón abofeteó al hombre en su camino. Gritó y apuntó con su arma hacia la espalda de Bai Yunfei. Sin embargo, no vio el indicio de una sonrisa en sus labios cuando se dio la vuelta. Con un paso rápido y equilibrado, Bai Yunfei giró bruscamente, y su lanza de fuego dibujó un arco carmesí, bloqueando la de su enemigo. El tremendo choque con la lanza roja, causó que Xiao Chen se conmocionara, y su corazón se llenó de temor al entender cuan enorme era su fuerza. Y su oponente ni siquiera la había ejercido toda. Bai Yunfei empujó el suelo firme con los pies, sin devolver ningún contraataque con su lanza, sino que en lugar de ello, se precipitó directamente contra el maestro de salón. Bajo la aterrada mirada del hombre, Bai Yunfei alzó el puño derecho y le asestó un devastador golpe en medio del pecho desprotegido. Un Arte de Olas Superpuestas: ¡El Puño de los Tres Pilares! La lanza se escurrió de las manos de Xiao Chen, y su pecho se hundió de manera extraña. Voló sobre su espalda, escupiendo sangre. Después de unos días de práctica, Bai Yunfei ya no necesitaba un tiempo de preparación para realizar el Puño de los Tres Pilares. Estirando su lanza, la sacudió y apuñaló a su oponente todavía en el aire. Una serie de agujeros sangrientos aparecieron en el cuerpo de Xiao Chen; él no reaccionó, claramente sin posibilidad de moverse al hallarse suspendido en el aire. Pero Bai Yunfei, por su parte, no dio tregua. Seguido de un sexto golpe con la lanza, sus ojos brillaron y gritó: "¡Explota!". ~¡BooM!~ Los bandidos vieron con semblantes aturdidos como Xiao Chen estalló en pedazos, en una pequeña lluvia de sangre que les empapó a todos la cara. Esa fue también la primera escena que Han Xiao y Yang Tian vieron cuando llegaron al campo de batalla. Bai Yunfei miró al gran grupo de bandidos que acababa de aparecer a la vista, a lo lejos. Sin dudarlo, se dio la vuelta y desapareció junto a Li Chengfeng por el camino del pie de la montaña. Nadie se atrevió a seguirlos. Al cabo de pocos segundos, desde el pie de la montaña, palabras que iban alejándose resonaban en los oídos de todos los que recién llegaban: "Después de tres días, la Fortaleza Bosque Negro será completamente destruida! Todo aquel que continúe en la montaña cuando llegue el momento, morirá!".
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