Tierra de Mercenarios

V1C2 Padre
Según los análisis de los historiadores del Imperio, Amy I no tenía intenciones de engañar a Muya VII como se había dicho en la historia anterior, aunque suena creíble dado a que el Reino Hami tuvo que huir de las Planicies Cantoflor tras ello. Esto se cree ya que estas tierras pudieron haber sido retomadas fácilmente por los Amy, sin embargo, estos no enviaron ningún soldado hasta allí, centrándose incluso más en apoyar el surgimiento de la Sagrada Iglesia que en otra cosa. Entonces, ¿Cuál es la razón para haber tomado una decisión tan equivocada por parte de Amy I? Quizás la respuesta la obtengamos quinientos años después, gracias al pequeño mercenario del mismo nombre, Amy. Notas de Investigación,Licenciado Fele, Especialista en investigación de monarcas del Imperio Amy y de historia continental. *** - ¿Quién es? – preguntó Amy de forma inconsciente - ¿Quién nos busca? De pronto, el niño comenzó a percatarse de algo extraño. ¿Cómo era posible que hubiera una persona junto a un Lobo de Nieve? De haber sido cualquiera de su villa posiblemente estaría muerto a manos del animal, y sin embargo allí afuera se encontraba un hombre hablando de manera tan natural y relajada como si estuviese junto a un amigo. Observó a su abuelo, quien le acalló con una seña. En Villa Heike nunca se habían mostrado a los temibles Jinetes Hami, es más, cuando estos necesitaban recaudar impuestos enviaban a otros humanos de forma separada a las huestes de Lobos de Nieve que saqueaban de vez en cuando, por lo que nunca se le pasó por la cabeza la posibilidad de que ambas especies pudieran convivir. - Es esta la familia Haber, ¿verdad? – exclamó nuevamente el hombre al otro lado de la puerta – Soy… Bueno, soy un amigo de Lake Haber. - ¿Pa… Padre? Amy no lo podía creer, ¡Era un amigo de su padre! Por unos instantes el chico olvidó todo lo que estaba pasando a su alrededor y se lanzó hacia el cerrojo de la puerta con intenciones de abrirlo, sin embargo, el abuelo le detuvo rápidamente, haciéndolo acallar nuevamente haciendo una señal con su dedo. - ¿Qué es ese acento? – gruñó el viejo –. Claramente no eres un Hami, ni tampoco suenas a campesino. - Así es – respondió el hombre, con calma. - ¿Acaso provienes del Imperio Amy? – interrumpió el abuelo. Hubo una pequeña pausa. Amy pudo sentir que la misma incertidumbre que recorría su cuerpo también se encontraba en las temblorosas manos de su abuelo. - Está en lo correcto – mencionó el sujeto - ¡De seguro usted es el tío Haber! Amy volvió a quedarse como piedra. El hombre desconocido sabía la identidad de su abuelo, ¿sería real que se trataba de un amigo de su padre? - El famoso tío Haber – continuó alegre –. Lake siempre me habla de usted, sobre todo ahora que estamos sirviendo en la Guardia Fronteriza del Imperio Amy. Hubo otra pausa. Esta vez, el pequeño niño se acercó a los oídos de su abuelo para susurrarle algo - Abuelo, te conoce y conoce a mi padre – señaló -. Debe ser una buena persona. - Espera, Amy – dijo el anciano – hay algo que quiero saber antes. El abuelo se acercó a la puerta metálica y exclamó lo que Amy había querido preguntar desde que lo oyeron por primera vez: - Puedes decir que provienes del Imperio Amy – comenzó – pero estás acompañado por un Lobo de Nieve, y a menos que seas un Hami estos te devorarían en un santiamén. - Oh, ya veo, es eso – exclamó el hombre -. Los dejaré ir, espere, tío Haber. - ¿A qué te refieres? - Pues verá, digamos que tengo algunas oportunidades “especiales” – señaló -. Soy una de las pocas personas del Imperio Amy que no será devorada por un Lobo de Nieve. Tanto el abuelo como Amy quedaron boquiabiertos. Nunca habían escuchado algo así, más parecía tener sentido debido a que efectivamente el lobo no daba señales hostiles hacia el tipo frente a ellos. El extraño hombre salió de la casa junto a su lobo, por lo que el abuelo logró abrir un poco la puerta, para así poder ver a escondidas lo que estaba sucediendo fuera de su casa. El sujeto era alto, y se encontraba de espaldas por lo que no podía verse bien su rostro, sin embargo, lo que sí que se podía apreciar – y que era todo un espectáculo – era cómo estaba rodeado de Lobos de Nieve que, más que asecharlo, parecían estar atentos a sus palabras, especialmente un lobo bastante robusto que se encontraba junto a él. - Xiaobai – dijo dirigiéndose a este último – deja que tus hermanos salgan de esta aldea. No te preocupes, estaré bien. Acto seguido, el lobo mayor guio al resto de la manada hacia el umbral de la villa, alejándose rápidamente mientras aullaban al unísono. El viejo vaciló. Intentó abrir la puerta tras asegurarse de que no hubiera ningún lobo escondido tras de ella. Salió del agujero por una pequeña escalera, con Amy siguiéndole tras los talones. Por su parte, el misterioso hombre ya se encontraba caminando hacia la entrada de la casa. Era de mediana edad, y llevaba puesto un traje tradicional del Imperio Amy. Al entrar, saludó cortésmente al anciano haciendo una reverencia con la cabeza. - ¡Hola, tío Haber! – saludó apaciblemente – Mi nombre es Hanfeng Chi, pero puedes llamarme Chi Hanfeng. - ¡Señor! De pronto, Amy apareció tras la sombra de su abuelo, corriendo impaciente ante aquel imponente hombre. - ¡Señor! – insistió Amy al llegar frente a él -. Si usted es amigo de mi padre de seguro sabe dónde está él ¿verdad? - Me pregunto lo mismo – añadió el viejo Haber con una mirada severa. Chi Hanfeng suspiró. Se llevó una mano a la cabeza mientras evitaba la mirada firme del abuelo. - La verdad es que no lo sé – admitió -. Es por eso por lo que estoy aquí. - Ya lo creo – dijo el anciano. Los tres decidieron sentarse cerca de la cama. Amy había cerrado la puerta metálica del refugio mientras que el abuelo se encargó de cerrar la puerta principal de la casa para que no entrara el viento. A penas estuvieron todos sentados, Chi Hanfeng decidió contarles la razón por la cual había llegado a Villa Heike. Como la mayoría de los residentes del Río Cálido, los habitantes de Villa Heike emigraron principalmente del Imperio Amy o de la Sagrada Iglesia. Es un área rodeada casi completamente por un extenso bosque congelado, que se extiende desde el norte por el este. Muy pocas partes de este pueden ser considerados como verdes. En cuanto al sur y al oeste pues simplemente se encuentra el mar. A pesar de ello, nadie se ha atrevido a construir un puerto, ya fuesen Hami o Amy, debido al terrible clima de la región. Es por ello que cuando alguien se muda a esas tierras lo suele hacer para siempre, en especial los inmigrantes de la primera generación como lo fue el abuelo Haber. Sin embargo, a diferencia de otros chicos de su edad, Lake Haber pasó la mayor parte de su juventud en la parte norte del Imperio Amy. Él opinaba que los jóvenes necesitan salir, vivir y explorar las tierras, aprovechando así su jovialidad. De esta forma fue que hace diez años, en una de las tantas invasiones del Imperio Amy, Lake Haber se unió al Ejército Imperial como guía de la región. No había otra forma de poder salir de Villa Heike, puesto que resultaba bastante complicado – por no decir imposible – vivir fuera de los pueblos cercanos de Río Cálido, debido a las condiciones extremas. En el año 187 del Calendario Rojo Lunar, Lake ya había escalado posiciones hasta convertirse en el líder del Ejército de Fronteras del imperio, permitiéndose unas vacaciones para viajar a su original Villa Heike junto a su hijo, Amy, quien en ese entonces tenía dos años. No obstante, las intenciones de Lake eran dejar a Amy allí, al cuidado del tío Haber, su padre, debido a que la madre del pequeño había fallecido al dar a luz, y las obligaciones militares de Lake no permitían cuidar apropiadamente al niño. - Todo eso ya lo sé – mencionó Amy –. Y aún no nos ha dicho cómo conoció a mi padre. - Pues entonces creo que debería contar un poco más de mi – indicó el hombre –. Después de todo les dije que era amigo de Lake y debería demostrarlo. Prosiguió. En el mismo año, 187, Chi Hanfeng había sido transferido desde la capital imperial hasta la zona fronteriza, donde sirvió como capitán de la brigada de caballería. Fue allí cuando conoció a Lake Haber, quien acababa de volver de haber dejado a Amy con el abuelo. Tuvieron un par de cooperaciones juntos, lo que les fue uniendo cada vez más. Sin embargo, un año más tarde, en 188, ocurrió un evento que terminaría por volverlos muy buenos camaradas. Resulta que el equipo de Chi Hanfeng se encontraba persiguiendo a unos orcos de las nieves que habían estado hostigando en la frontera, lo que les llevó a perseguirlos por unas inhóspitas y congeladas tierras dentro de un valle, que eran totalmente desconocidas para el capitán. A pesar de que sus intenciones eran derrotar a los orcos en el campo abierto tras el bosque, resultó que al final del mismo no había más que un inmenso acantilado por donde cayeron tanto hombres como orcos, solo que estos últimos tenían ya preparadas unas cuerdas de donde se afirmaron y pudieron huir del lugar, mientras que el equipo de Chi Hanfeng se encontraba malherido y agotado por la terrible caída. Realmente parecía su fin. La nieve y el hielo comenzaron poco a poco a ganarles en terreno, y los caballos no tenían la energía suficiente como para poder mover a los pobres humanos, lleno de huesos rotos. Para más remate era cuestión de tiempo para que los orcos volvieran y terminaran por rematar al ejército con más refuerzos.   Por suerte, cuando estaban a punto de rendirse, Chi Hanfeng escuchó la voz de Lake Haber a lo lejos. Se había enterado de lo sucedido, y aunque todos habían pensado en que las tropas habían tenido el peor de los finales, Lake fue a rescatarlos, usando sus conocimientos de la nieve para lanzar trineos antideslizantes para así poder rescatar y ayudar a su compañero. - Así que mi hijo usó los conocimientos que le enseñé – dijo el abuelo un tanto orgulloso - ¡Y dicen que los trineos son solo para niños! - Después de eso ambos nos hicimos buenos amigos -señaló -. Y constantemente nos salvábamos entre los dos. - Pero… - inquirió Amy –. Si son tan amigos ¿Cómo es que no sabe dónde está mi padre ahora? - Bueno – respondió -. Fue por algo que ocurrió después. El hombre continuó. A finales del 191, Lake Haber recibió una misión de escolta para nada más ni nada menos que uno de los Archimagos más importantes del imperio que se dirigía hacia la conocida como Torre Mendhielo, en el continente helado. Esta era toda una hazaña tanto para el mago como para los escoltas, puesto que se trataba de un larguísimo viaje a través del basto continente, en donde se dividirían en dos brigadas para tener una mejor cobertura de la zona. La misión de la escolta además consistía en presentar las credenciales adecuadas al Reino Hami y a los reinos de más al norte en nombre del país, aunque lo más peligroso no era la diplomacia en sí, sino que tres lugares en específico: La caverna de las pruebas, Montaña Colmillo Dragón y Bosque de Hielo. Estos lugares eran de por sí los más peligrosos de todo el continente helado. El menos peligrosos de estos tres – por decirlo de alguna manera - era el Bosque de Hielo, que se trataba de un frondoso bosque nevado que albergaba a las más despiadadas criaturas, de entre ellos Lobos de Nieve, Dragones y toda clase de criaturas mágicas de hielo. Se cuenta que una vez un ejército de escolta perdió al 70% de sus hombres mientras atravesaba dicho lugar. - ¿Qué? – interrumpió Amy - ¡Pero si eso es una locura! - Sin embargo, el itinerario estaba listo – añadió Chi Hanfeng -. Y en un principio estaba tan bien estructurado que parecía ser una tarea sencilla de realizar si se seguían los pasos al pie de la letra. Chi Hanfeng sacó un pequeño trozo de papel arrugado, casi inteligible. El itinerario, en efecto era el siguiente: 1- Desde la fortaleza hasta la frontera norte, por la carretera continental (15 días) 2- Bosque de Hielo, por la carretera continental (10 días). 3- Entregar las credenciales en el Reino Hami, por la carretera continental (10 días) 4- Desde la capital del Reino Hami hasta la Montaña Colmillo Dragón, por la carretera continental (15 días). 5- Cruzar Montaña Colmillo Dragón, carretera continental (7 días). 6- Presentar las credenciales en el Reino Norhami, carretera continental (10 días) 7- Subirse en un dragón para llegar al oeste del reino (17 días) 8- Viajar por el sureste de la Montaña Colmillo Dragón hasta la Caverna de las Pruebas, sin carretera (20 días) 9- Cueva de las Pruebas, sin carretera (12 días). Cuando Amy y el abuelo terminaron de leer, ambos no sabían que decir. Estaban completamente sin palabras. - El viaje de ida y vuelta dura aproximadamente 200 días – explicó el hombre -. Y el tiempo que se pasa en ambos países es de 230 días. La voz de Chi Hanfeng se volvía cada vez más pesada, así como los ánimos del abuelo y de Amy, quienes conocían perfectamente lo difícil que resultaba sobrevivir dentro del continente helado, y eso tomando en cuenta que vivían en una de las mejores zonas del mismo. - Al principio la misión iba bien – explicó – pero luego… tuvimos nuestra primera gran discusión. Atentos, nieto y abuelo escucharon al capitán. Este contó cómo pasar por el Bosque de Hielo fue una tarea relativamente sencilla. A pesar de los monstruos que en este se encontraban, su ejército pudo detenerlos sin problemas. Fue cuando finalmente lograron salir de este que todo empeoró. Ambas brigadas habían tenido problemas a causa de las tormentas de nieve, y aunque finalmente ambos pudieron reunirse otra vez en Norhami, el reino del arroz, fue el momento en el que tenían que decidir cuál de las dos escoltas sería la que continuase la travesía y cuál era la que debía volver al Imperio Amy junto a los que se encontraban en malas condiciones. - Es un viaje muy arriesgado – le había mencionado Lake –. Debemos apresurarnos a elegir antes que comience otra tormenta. - Me parece buena idea – respondió Chi Hanfeng -. Yo iré. - No – inquirió su camarada – Iré yo, escogeré hombres que no teman por dejar a un heredero solo, y además marchando en la nieve la caballería se vuelve pesada, así que podré guiar a los que van a pie y… - Tu lógica se vuelve en tu contra – le interrumpió –. Si tú mueres dejarás huérfano a Amy, y además los caballos van rápido en la nieve, y si mueren su carne podría ser utilizada como alimento. Sin saber muy bien cómo, ambos terminaron a las manos. Se habían puesto de acuerdo en que el más fuerte de ellos sería el que sobreviviría a tal hazaña, por lo que no dudaron en entrar en armas para resolver el problema. Chi Han Feng había estado seguro de su victoria, puesto que desde pequeño que había formado parte de la fuerza imperial y se había entrenado como caballero. Sin embargo, el resultado fue completamente inimaginable, puesto que Lake Haber le derrotó con tan solo un golpe. Nunca había visto a su amigo luchar en cuerpo a cuerpo debido a que no era necesario hacerlo en las misiones, pero en aquel momento comprendió que el haber pasado tiempo en las desoladas tierras de hielo le había enseñado a tener una extraña técnica de artes marciales que él desconocía. Chi Han Feng se levantó con fuerza y esta vez atacó con su lanza, no obstante, Lake Haber, haciendo uso de una espada de dos manos le frenó el ataque y lo derribó nuevamente. - Olvídalo, hermano – le había dicho Lake mientras lo tenía incapacitado –. Este es mi destino. Le había dado unas palmadas en la espalda a Chi Hanfeng mientras le ayudaba a pararse. Aunque este último no entendía muy bien a lo que Lake se refería con que era su destino, sí que comprendió muy bien las siguientes palabras de éste: - Mi hijo cumplirá siete años – suspiró – quería llevarlo a la Fortaleza de Hielo para entrenarlo personalmente y que ejercite allí. Chi Han Feng guardó silencio mientras observaba el rostro serio de su amigo. - Sin embargo, ahora – continuó Lake –. Tengo que pedirte esa tarea a ti. Ayúdame a cuidarlo, si es que yo no logro volver… Al mencionar aquello, en el presente, tanto el abuelo como Amy tenían en su rostro una expresión sombría. - Eso fue lo que sucedió hace once meses – indicó Chi Hanfeng, con sus ojos húmedos. - Mi padre… - dijo de pronto Amy - ¿Mi padre está… muerto? - No lo sé – admitió el capitán – Hace un mes los soldados que lo acompañaron me contaron que al ingresar en la Torre Mendhielo ocurrió un accidente a causa de un Encantamiento Tormenta. No solo el mago quedó atrapado, sino que también otros maestros junto a él. - Pero mi padre… - Lake trató de evitar una catástrofe mayor – explicó -. Cerró inmediatamente las puertas de la torre para que el encantamiento no saliera del edificio. Se le vio usando su mandoble para encerrarse a sí mismo y a los magos allí dentro.-  ¿Pero puede regresar? – insistió Amy, agitado - ¿Qué es el Encantamiento Tormenta? - De seguro que está bien – le animó el hombre – no sé cuántos años le llevará salir de allí, pero estoy seguro de que lo hará. - Pero… - Y en cuanto al encantamiento… aún eres joven – señaló tras observar la mirada fría del abuelo junto a él -. Con el tiempo, naturalmente lo sabrás. En el año 192, el extraño conocido como Chi Hanfeng se convirtió en un miembro más de Villa Heike, siendo llamado cariñosamente como “tío Chi” por Amy. Desde ese momento, los Lobos de Nieve nunca más volvieron a recolectar “impuestos” a la aldea.  
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