La Boda de mi Ex

Capítulo Quince
Al final la traje a un starbucks de Sunset Blvd, ella pidió un té helado y yo un capuchino para sentaron fuera del establecimiento. Había notado desde que salimos del edificio a la camioneta que era para ella siguiendonos y que probablemente esa camioneta fuera por órdenes de Bornout. —Lamento haberte llamado estúpida —murmura Morgan apenada. —No te preocupes, cuando estamos enojados decimos cosas que realmente no queremos decir. —Es que es difícil, Christian tuvo suerte porque no debió pasar por lo mismo porque el creció en ese mundo yo no lo hice. —¿A qué te refieres? Morgan deja escapar un suspiro mientras juega con los cubos de hielo de su vaso a la vez que yo sentía el teléfono vibrar en la bolsa de mi suéter pero decidí que podía ignorarlo de momento. —La familia Bornout me adoptó hace 6 años y para el mundo fue un hecho que todos debían saber —explica con voz neutra—. Todo el mundo sabe quien soy y que no soy una Bornout pura, si es que se puede decir así. —Tienes suerte porque creo que soy la única persona que no lo sabía —comento con un tono amistoso—. Yo pensé que eras la hija del señor Bornout. —¡Dios, no! Eso es horrible. Ambas reímos por unos momentos, saco el teléfono notando las llamadas perdidas de Mike y los mensajes pidiendo que lo llamara. Tuve que levantarme y alejarme unos pasos para marcarle, cuando respondió pareció aliviado y me pidió volver al edificio dado que necesitábamos ver algo de las damas de honor y el envío de las invitaciones para los invitados. —Perdón, Morgan —me disculpo mientras tomo mi bolsa y el vaso de café—. Me necesitan para unos asuntos de la boda que estoy organizando. —Creí que eras la secretaria de mi hermano. —Lo soy, pero me asignó temporalmente para la organización de esta boda —me detengo unos momentos y la volteo a ver—. ¿Quieres que te llevé a algún lado? Ella asiente pidiendo que la regresé al edificio donde decidió que quería quedarse cerca mío mientras que Mike y yo veíamos una tabla de colores en varios tonos de azul tratando de acertarles a los tonos que había pedido Anne para los vestidos. —A mí me gusta este —selaña Morgan en la paleta un color menta. Mike mira el tono que eligió por unos momentos y asiente dando su aprobación, al final las opciones quedaron en tres vestidos de gasa ligeramente largos con tirantes de encaje en un tono azul, aguamarina y menta, Anne había elegido que deberían ser dentro de la variedad de azul para que se vieran bien considerando que estarian en la playa. Al final Christian hizo llamar a Morgan quien antes de irse me pidió mi número del teléfono, aunque yo tuve que pedirle que devolviera la tarjeta negra a su dueño, también me dieron a mi permiso de irme cuando le di las direcciones de los invitados y sus nombres sin siquiera detenerme a revisarlos, así que cuando llegué a casa me encontré a mi hermano dormido en el sillón con unas cuentas botellas de cerveza en la mesa y al perro de mi vecino acostado en su pecho. —¿Tú dueño te dejo aquí? Acaricio al cachorro entre las orejas por un momento para caminar hacia la cocina sirviéndome un vaso de leche, cuando voy hacía mi cuarto trato de calmarme pensando que en 3 meses más podría librarme de Alexander y cerrar ese ciclo de terror. Dejo el vaso en el escritorio y me cambio de ropa por la pijama, enciendo la computadora y en lo que espero a que prenda por completo bebo de un trago el líquido del vaso, cuando la computadora enciende le paso unos minutos en mi correo borrando varios correos basura hasta dar con uno provenientes de unas amigas de España pidiendo que fuera a visitarlas cuando tuviera oportunidad, me paso un rato respondiendo el correo contándoles sobre mi nuevo trabajo y notificando que Allison seguía con vida, también ordene las citas de mañana de Bornout mientras a mi mente llegaba Morgan. Por un momento me quede frente a la computadora sin saber que hacer hasta que tecleo su nombre y noto las miles de noticias que salieron de ella siendo adoptada y como ahora tenía que lograr entrar en un apellido de renombre como lo era el apellido Bornout, también noté que había sido cambiada varias veces de escuela pero no había mucha información de los motivos. Decido mejor no seguir rebuscando así que apago la computadora y me acuesto en mi cama cayendo dormida y esperando que no vinieran por Kenji hasta la mañana dado que sería yo quien tuviera que despertarse. Cuando desperté el cachorro seguía en la casa y le estaba ladrando a mi hermano quien estaba en la cocina. —¿Tenemos nuevo cachorro? —Ya quisieras —responde Jason mirando a Kenji—. Tú vecino lo dejó porque tenía una cita con tu amiga acosadora. Jason sirve dos tazas de café mientras saca el pan para hacer un sándwich de crema de maní y mermelada, conocía esos gestos, sabía que iba a pedirme algo o a dar un anunció importante por lo que decidí esperar y pasados unos minutos tomo aire y habló: —Voy a ir a los ejercicios RIMPAC —me mira un poco cauteloso—. Regresaría a finales de julio. —No estarás otro año. El me mira culpable mientras se acerca a mí y me abraza, los ejercicios RIMPAC eran una especie de ejercicio marítimos en conjunto con otros países, pero eso no era lo que le afectaba sino que se perdería otro cumpleaños mío. —Debo apurarme para ir al trabajo —comento separándome de él—. Me  avisas cuando Kenji se vaya. Jason se queda en la cocina con el cachorro sentado a sus pies, sabía que no podía culparlo de nada, además de que los ejercicios eran algo que a el le gustaban y siempre podía ver a sus amigos del ejército. Me apuro en mis cosas para salir al trabajo, cuando bajo bajo me acerco al buzón notando sólo un sobre que se me hacia conocido de alguna forma pero como iba tarde sólo lo metí a mi bolsa y me al fui al trabajo, donde estuve por unos momentos metiendo datos en el sistema, extrañamente hoy no habían muchos eventos que pidieran la presencia de Bornout y como no había visto supuse que no estaba en su oficina, así que decidí bajar al piso 23 donde estaba todo el mundo centrados en sus bodas, me siento en mi escritorio recordando el sobre el cual saco y al final noto porque reconocía el sobre si yo misma había ayudado a Anne a elegirlos. Me levanto con sobre en mano y camino a la pequeña cocina que había ahí, abro el sobre rompiendo el sello y al instante queda a la vista el excelente trabajo que habían hecho los de diseño. No tenía idea de que iban a ser tan efectivos a la hora del envió sin embargo aquí estaba metida en una cocina con una invitación que me miraba con burla. — No es correcto leer las invitaciones cuando no son tuyas. Al escuchar una voz acusadora cerca de mí oído doy un brinco dejando caer la invitación al suelo, avergonzada y con el rostro ardiendo la recojo y la guardo de nuevo en el sobre color crema mientras qe Christian me miraba con sus ojos grises curioso. —Es correcto si es una que tiene mi nombre —respondo aparentando calma a la vez que le enseño el sobre de frente donde se veía mi nombre escrito con pulcra letra. Sus ojos se desvian de mi rostro sonrojado al sobre mientras frunce el ceño, él conocía técnicamente cada boda que se organizaba en este piso y que por cuestiones del destino la invitación fuera de la misma que él me había mandando a organizar no era ninguna coincidencia. Pero, ¿que podía hacer? Hasta Mike me había dicho que si quería podía pedirle a alguien más que lo hiciera cuando el mismo saco sus conjeturas pero el asunto era que el mismo Christian, quién me había dado este evento aún cuando yo sólo era su secretaria y el tenia otras miles de empresas como para centrarse en esta de bodas en específico. —¿Cómo se supone que te llegó una invitación a esta boda que casualmente estás coordinando? —cuestiona ahora con tono acusador mientras se acerca más a mí atrapándome entre su cuerpo y la barra—. ¿Te la mandaste tú sola o acaso la pareja te conoce? —Que si no me conocen —murmuro por lo bajo inconscientemente pero al instante caigo en cuenta de mi error. Christian al parecer había escuchado la frase porque sus ojos se vuelven firmes y serios, ahora a quien veía frente a mi era al Christian que estaba tratando de unir hilos y formar conclusiones del porque estaba con una invitación mientras su mirada no se apartaba de mí y sentía los segundos correr lentamente. —¡Oye Eryn! ¿Qué no se supone que ordenamos lirios para los arreglos? — pregunta Mike entrando con un montón de papeles. Christian se aleja con un ruido de molestia de mí dándome espacio y la oportunidad de dejar escapar el aire contenido, miro a Mike agradecida por el hecho de que me salvara quizá de mi oportuno despido. —Le pedí a Laura que fueran lirios específicamente —murmuro tratando de mantener la calma—. ¿Por qué? Me acerco a él logrando que Christian se separe aún más de mí y salga de la pequeña cocina de la oficina con la mirada firme, Mike primero mira confundido al ya mencionado y luego a mí levantando una ceja que pedía una explicación. —¿Qué ésta pasando aquí?  vuelve a preguntar mirándome—. ¿Me perdí de algo? —¿En serio no leíste acaso la lista de invitados? —acuso lanzándole la mía a la pila de papeles para después salir de la cocina con el siguiéndome —. ¿O se lo mandaste directo a Owen? Sus ojos se mueven de la invitación a mi cara enojada mientras me doy cuenta de lo que había hecho una simple boda en mí, una boda a la cual no debía involucrarme en nada y que ni tendría que saber que iba a suceder. Yo sólo quería un buen trabajo al final de la universidad no más dramas en mi vida.
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