La Boda de mi Ex

Capítulo Trece
Ya cuando cumplía un mes en el trabajo y siendo mediados de mayo el piso 23 del edificio de Bornout, Mike por su parte estaba alegre del como me había adaptado al nuevo ambiente y a Annie quien estaba alegre por tenerme organizando su boda, cosa que es un poco difícil dado que seguía sin una fecha aunque si tienes de base que es al menos un año para organizarla esta boda tardaría más de lo normal. —Este lugar es increíble —la escucho hablar sacándome de mis pensamientos haciendo que volteara a verla. Estábamos en un lugar llamado SmogShoppe, un lugar bastante amplio que contaba con una terraza que daba a una vista de fabulosa de la ciudad, las paredes estaban cubiertas por plantas que le daban cierto toque exótico. Este lugar me lo había recomendado Morgan, un chico que estaba ahora incluido en mi pequeño equipo para esta boda. Me aferro a la carpeta esperanzada a que eligiera este lugar dado que parte de la mañana y tarde habíamos estados por casi todos Los Ángeles. —Esta la opción de instalar una pista aquí —hablo señalando la zona que quedaba al aire libre—. Y tenemos la opción de prestar un transporte para traer a los invitados. —Es un lugar increíble —comenta pensativa por unos segundos—. ¿Pero no crees que de la playa aquí sería muy tardado? —Podemos buscar un lugar más cercano si así lo prefieres. La miro por unos momentos esperando una respuesta mientras ella camina por el lugar como visualizando el como sería su boda, sabía que de la playa hasta aquí era un recorrido de al menos una hora con trafico, con suerte media hora pero eso sería obra de algún milagro. Sinceramente este lugar me parecía increíble para una boda. Me siento en una de las bancas de madera esperándola, saco el teléfono del bolso y mando el aviso de la sesión de fotos para una de las tantas entrevistas mientras escucho a Anne hablar por teléfono, sabía quien era la persona del otro lado de la línea así que preferí mantenerme callada si lo que quería era pasar desapercibida en esta boda, de algún modo se sentía como si trajera en la mano una granada sin seguro y esperando que no explotara en mi mano. —Claro que si, cariño, de hecho estoy en un lugar que es perfecto para la recepción —la escucho hablar con voz animada—. Tranquilo, Eryn esta haciendo un trabajo perfecto Golpeo la mesa con la rodilla al escuchar m nombre y dejo escapar un quejido, mi corazón latió tan rápido como si quisiera salirse de mi pecho, al final la granada había explotado. La miro asustada unos segundos esperando que su expresión cambiara o alguna señal  pero aparentemente nada sucedió. Respiro hondo y trato de calmarme cuando la el colgar la llamada. Se cerca a mí con la alegría manando de su ser aprobando el lugar así que regresamos al edificio de Bornout donde estaba su coche, se despidió de mí puntuando una cita para el lunes y hablando sobre una reunión con sus damas de honor. Así que ahora estaba sentada en mi escritorio con las pastillas frente a mí mientras una bajaba por mi garganta esperando que eso calmara mi ya tan alterada persona. —¿Todo bien? Alzo la mirada de mi manos para verlo recargado en el borde de mi escritorio con los brazos cruzados a unos centímetros de mi silla. Note casi al instante como la camisa se pega a los músculos de su brazo y también en la ligera sonrisa que asomaba por sus labios. —Si, todo bien. —¿Entonces eso por qué es? —pregunta señalando el frasco. —No es nada —respondo rápido guardando el frasco—. Lo tengo controlado Sacudo las manos quitándole importancia y miro a mi jefe de nuevo, su sonrisa había desaparecido y su mirada estaba concentrada en mí haciendo que le moviera en mi lugar cohibida a causa de estar en la mira de sus ojos grises. —¿Tienes que hacer algo mañana por la tarde? La pregunta me toma por sorpresa haciendo que lo mire intentando descifrar el porque me invitaba y creo que lo notó porque continuó: —Hay una cena de beneficencia, pero si estas ocupada lo entiendo. Río ligeramente haciendo que frunza el ceño, lo conocía de apenas un mes y sabía que el era de los que controlaban casi todo así que normalmente hubiese sólo dado una orden de que debía asistir sin embargo decidió preguntar si quería ir por lo cual asiento. —No tengo nada que hacer y sí, si quiero ir. La sonrisa que me brindo hizo que mi estomago vibraba, sabía que eran las típicas mariposa revoloteando y aunque realmente quería seguir sintiendolas aún persistía mi miedo. —Paso por ti a las 6. Se aleja de mí para irse a la oficina de Mike aún sonriendo, sacudo la cabeza para centrarme de nuevo y abro la carpeta para anotar el lugar donde seria la recepción pero aún dejando en blanco el lugar donde debía ir la fecha de la boda. Miro el reloj del teléfono decidiendo que ya podía irme así que recojo mis cosas y le doy la carpeta a Janice para que lo pasara en digital y camino hacia el elevador sintiendo su mirada puesta en mí mientras le mandaba un texto a Allie pidiendo que venga a mi casa mañana para que me ayudara a vestirme. Entro a la casa ya de noche con comida china en la mano mientras dejo las llaves en la mesa de la entrada y pongo mi bolsa en el sillón individual. —¿Jason? Camino hacia la cocina encontrando todo vacío y una nota escrita por él diciendo que lo más probable era que llegaría tarde y que no lo esperara despierta. Suspiro molesta mientras meto las cajas de comida en el refrigerador y dejando sólo una de fideos el cual comí en la sala frente a la televisión con un reality el cual casi no puse atención hasta que quedé dormida. Al despertar el día siguiente incómoda por quedarme en el sillón me levanto estirándome mientras camino hacia el cuarto de Jason y lo encuentro vacío sin siquiera saber si realmente había llegado a dormir aquí aunque no le tomé mucha importancia dado que habían días nada más venia a dormir como mínimo una hora o dos y volvía a salir así que tuve que calentar la comida de ayer en el microondas que fue lo que desayuné. Me meto a mi cuarto buscando mi ropa y tomando el cesto de la ropa sucia preparándome para hacer limpieza en la casa cuando escuchó mi teléfono sonar en la bolsa del trabajo, camino hacía el sonido y veo el verificador de llamadas ligeramente sorprendida. —¿Y eso que estas despierta tan temprano? —La situación lo amerita —escucho a la rubia—. Voy camino a tu casa pero antes tengo que pasar por unas cosas para mi madre así que preparate para salir. Me muerdo el labio y miro el cesto que estaba cargando con un brazo, estaba dudando de si fue correcto decirle o no pero al final realmente necesitaba su ayuda por lo cual acepto. Allie avisa que estará en una hora o menos en mi casa dándome al menos tiempo para dejar la ropa en la lavadora y para que me metiera a bañar en un tiempo récord tomando en cuenta cuanto tardo. Me puse una playera blanca y un short azul de tela. Apenas eran las nueve cuando Allie entró a mi casa cuando estaba lavando los platos sucios de ayer seguida por Jason quien se veía sumamente cansado lo que me confirmaba que nunca había llegado a la casa, sólo tomó un sorbo de leche y se encerró en su cuarto para dormir. —¿Qué planeas usar esta noche? —me mira sentada en la isla de la cocina—. Tiene que ser algo sumamente ardiente como para que el millonario se enamore de ti. —Vamos, no es como si realmente se fuera a enamorar de mí. Sólo es un evento benéfico, ni siquiera sé como debería vestirme. —Tengo una idea. Después de que me dejara ponerme los tenis y dejarle una nota a mi hermano me llevo al centro comercial directamente a un vestido que era demasiado para mí, este era de tela negra con pequeños como diamantes pegados a el que hacia que con cada movimiento diera destellos de luz y tenía una abertura que dejaba ver mi pierna derecha y también dejaba mi espalda casi desnuda a excepción del trozo de tela donde iba el cierre y que se ponía en el medio de mi espalda dejando los hombros libres. Sentía que era demasiado para mí incluso por el precio pero Allie sólo mostró su nueva tarjeta, regalo del novio de su madre, alegando que me quedaría perfecto, yo en cambio sólo me compré unos aretes en forma de gota plateados y unos tacones negros no tan altos como para caerme pero lo suficiente para poder caminar sin riesgos. Estando ya en casa, me alisó el cabello y me hizo un chongo dejando mi cuello libre, mi maquillaje era sencillo porque en cambio a Allison que su rutina de maquillaje tomaba al menos unos 20 minutos yo prefería lo discreto, un poco de rubor, rímel y labial rojo. Me puse los aretes sonriendo al notar lo increíble que se veían, en total de todo el conjunto me veía de maravilla y la rubia tenia razón, el vestido me quedaba fabuloso como si fuera hecho sólo para mí. Para completar me puse algunas pulseras plateadas y tomo mi cartera para meter algo de dinero y mi teléfono. —Ese coche debe ser el que te esta esperando, no creo que uno así venga por cualquiera. Me asomo por la ventana de mi habitación notando un Audi negro estacionado frente a mi casa y un Christian Bornout trajeado esperando por mí. Respiro hondo y le prometo a Allie avisarle cualquier cosa a la vez que ella promete quedarse esperando por mí, cuando bajo y salgo me encuentro con su mirada sorprendida al verme. —¿Tan mal me veo? —pregunto nerviosa frente a él. —En absoluto, te ves hermosa —se recupera con una sonrisa mientras abre la puerta del asiento del copiloto. Subo al lujoso coche notando que en la ventana de mi cuarto aún estaba mi mejor amiga despidiéndose de mí mientras el motor encendía con un ligero ronroneo y moviéndose hacia el evento mientras sentía como Bornout me miraba de reojo de vez en cuando haciendo que sonriera cada vez más segura de que la noche sería algo increíble.
Descubre más en Bookista
Descarga la app y continúa leyendo
La Boda de mi Ex

Populares

Populares

close 0/500