Las crónicas de un guerrero.

LA LLEGADA.
En tierra desconocida el viento soplaba de manera tenue, las nubes dejaban pasar la luz de la luna mientras que por un camino pedregoso corría una joven, como si estuviera huyendo de alguien, sentía que tenia que llegar a su destino lo más rápido posible, yace en sus manos un comunicado, llegando a la punta de un cerro, viendo a lo lejos una ligera columna de humo. En su interior sentía una palpitación, llegando a la cabaña tocando la puerta con desespero. Un aciano anciano se preguntaba quién tocaba de manera desesperada la puerta, mientras se levantaba de su sofá, colocando una tasa a un lado. Su joven aprendiz, le decía que no se molestará en levantarse, ayudando que el anciano regresara al sofá, de inmediato se acercaba a la puerta. En el momento que el joven aprendiz deja abrir la puerta por un poco, una chica con un abrigo en sima, que cubría todo su cuerpo, abre de manera forzada, habiendo empujado al joven de manera violenta, el joven en reacción tomaba lo primero que su mano agarro, y colocándose en una posición de ataque, aun que el no era del todo un guerrero. El rostro de aquella joven denotaba preocupación, dando un mensaje de peligro de parte la tribu de los terranos en sus manos. Con duda, el anciano le preguntaba de que se trataba dicho mensaje, el le decía por su nombre, llamada Sasha, una joven delgada y con sus cabellera rizada de color castaño. Aquella joven, informaba de aquel que la envío tratándose del general 3ro Saulo, entregando el documento al joven aprendiz y esté dándoselo al anciano que yace sentado en el sofá. Con gran seriedad el anciano abre la carta, pasando el tiempo, cuando concluyo de leer, el solo dio un suspiro dejándose recostar aún más en el sofá. —Maestro, ¿Qué dice la carta como para que este usted así?— comentaba aquel joven. A lo que el anciano solo decía que eran problemas, aquello hizo que el joven aprendiz, teniendo una expresión de preocupación y nerviosismo dentro de si. El anciano le comenta a Sasha de cuándo sucedio aquella situación. La joven solo se limita a contestar que sucedió hace dos soles. Bajando su mirada el anciano preocupando por lo que podría pasar. Aquel joven se preocupaba más por la reacción de su maestro preguntando de lo que sucede y el por qué no dicen nada, a lo que el anciano contesta. —La tribu de los Elfos se unió a la tribu de los Enanos y le declaro la guerra a la tribu de los terranos.—      Todos quedando en silencio por unos segundos, a lo que el anciano agregaba. —Me lo imaginaba, ambas tribus ya tenían resentimiento hacia los terranos y solo quieren los pocos territorios que aun tienen estos, era de esperarse esa acción de ambos, pero ¿por qué llegarían a tal punto de unirse ambas tribus y declararle la guerra a los terranos? La joven Sasha agregaba más información del asunto de que los enanos, después de la última guerra han querido conquistar a los terranos, son una bola de orgullosos esos sujetos. Preguntando el joven discípulo ¿de que pasara ahora? —Solo que las cosas se pondrán mas complicadas de ahora en adelante a menos que hagamos algo.— —¿Qué podríamos hacer maestro? Los generales están alarmados y organizando a sus guerreros, esperando el ataque de ambas tribus.— Explicaba la joven, mientras que el anciano pensaba un plan. Uno de los problemas es que una parte del territorio se encuentra en medio de ambas tribus, estratégicamente están rodeados, aunque sea por un parte. El anciano le decía a Sasha, que seriá peligroso si regresa a la capital, así que les dejara una tarea para ambos. si el conflicto que estas tribus provocaron llegara a los oídos de las demás, ellos pensaran que intentaran conquistar las demás y se iniciara una guerra. Será necesario detenerlos. La joven explicaba que la reina envio embajadores para poder llegar a un acuerdo, pero los Enanos no quisieron hablar del porque el ataque y terminaron matando a dichos embajadores, una vez que pisaron su territorio y eso agravó aún más la situación. —maestro, ¿quiere que vayamos nosotros a hablar con los representantes de ambas tribus?— —No, mi joven aprendiz, eso solo nos haría perder la vida, ya que nosotros pertenecen a la tribu de los terranos.— El joven preguntaba a su maestro cual seria su misión, ambos jóvenes se quedaron viendo al anciano, esperando una respuesta, mientras veían que el sacaba una llave que de su pecho colgaba. Explicaba la tarea que les encomendaría, sería la de llevar la llave al lago Huron dentro de un gran cenote a la provincia de Nilka. En eso lo interrumpe su joven aprendiz cuestionando. —¿sera buena idea esa única alternativa, maestro?— —Así es, como verás no me queda mucho tiempo, mis fuerzas me han abandonado y no creo que unos Enanos me escuchen a mí, de seguro a él si lo escucharan.— A lo que el joven solo aceptaba la misión de su maestro, por otro lado Sasha, sin entender lo que decían y preguntado de que se trataba el plan. El anciano les daba la recomendación de descansar aquella noche para salir en la mañana. Con mucho entusiasmo, el joven afirmaba lo dicho por el anciano, mientras que Sasha no entendía de que se trataba el asunto. A la mañana siguiente justo antes de que salieran los primeros rayos del sol, los dos jóvenes se alejaban de la zona del anciano a toda prisa, ya que iban contra tiempo. Los dos abrigados y preparados para un largo camino, ya que la corriente era fría, llegando el sol a todo su esplendor y saliendo de la zona de peligro, ya que por esas zonas habían aldeas destruidas por las peleas de ambas tribus, ambos decidieron parar para descansar en un gran bosque e ingerir los alimentos. Sasha lo cuestiona acerca de la tarea encomendada, no entiendia a dónde tenian que ir. El joven le explicaba que tendrían que ir a un lago llamado Huron, ahí tienen que tomar un arma muy importante que podría traer la solución, confundiendo aún más a Sasha. Sasha: —a pesar de que eres el nuevo aprendiz del maestro, sabes mucho de todo esto. —¿nuevo? Y por lo que veo tú también eres aprendiz de él, ¿Por qué no te he visto antes? Ella respondía —Por que no se me da muy bien la magia— Con una pequeña risa preferia unirse a la guardia de su tribu a lo que el anciano lo acepto sin problemas, pero no dejó de ser su maestro. A pesar de todo lo que habían recorrido los dos, Sasha apenas le preguntaba su nombre al joven. —Me has dicho mucho de esto, pero no has mencionado tu nombre.— Esa pregunta lo tomo por desapercibido y mientras tomaba una posición de disculpas decía su nombre, aquel joven se llamaba Nerón, un joven más alto que Sasha con su peinado hacia atrás y rapado de los lados, su ceño mostraba seriedad y como todo aprendiz , su complexión era delgada. La joven se alegraban y agradecía por revelarle su nombre, al término de su almuerzo ambos decidieron seguir adelante. Entrando a la provincia de Milka, subiendo una gran colina, por el camino se topaban con una tropa de los Terranos obstruyendo el camino.  Al verlos, ambos se ocultaban en un arbusto creyendo que si los veían los regresarían por dónde vinieron, teniendo que rodear la colina, haciendo más largo el camino, los dos se preguntaban cómo podría pasar sin ser vistos. A lo que Nerón le decía a Sasha el por qué no usaba su influencia como parte de la guardia real, la joven avergonzada comentaba que no era parte de la guardia real. Con una expresión de asombro y de decepción en la cara de Nerón, preguntaba el por qué no.  —Bueno, al ver que no era buena para ser parte de la guardia, me limitaron a solo ser parte de comunicación y mensajería.— Decepciónado, aun que no le sorprendía, normalmente los de la guardia son muy fornidos y físicamente Sasha no se veia fuerte ni nada parecido a ellos, sindo los de la guardia hombres y mujeres fuertes y altos ya que su misión en si es la de escoltar tanto a los altos mandos como a los gobernantes y su físico ayudaba mucho para los combates.  Nerón dandose cuenta que no tenían otra opción más que intentar pasar por donde estaba la tropa, lo intenta y caminan por aquel lugar, pero son detenidos por ellos. En el momento que los jóvenes pasaban a un lado, su general les cuestionaba el por qué estaban por aquí, Nerón titubeaba y sin algo que decir, en un ataque de nervios toma la mano de Sasha y emprendian la huida, intentado que ellos no los alcancen. La tropa se quedan viendo como salían corriendo y se preguntaban por qué lo hacían. A grandes alturas la silueta de una mujer sobrevolaba aquel lugar observando a los dos jóvenes. Agotada por el recorrido, Sasha le gritaba que se detuvieran ya que el escuadrón no los seguia a lo que ellos se detenian tomando aire, calmando a Nerón. Sin darse cuenta, habían parado sobre una superficie inestable de rocas y arbustos, cayendo a un rio con una gran corriente, arrastrándolos colina abajo, ambos intentando aferrarse a algo sin conseguirlo, Nerón se percata de que se acercaban a una cascada, e intentado evitarlo, sin logran agarrarse de algo ambos caían por aquella cascada, cayendo por un gran cenote. Cuando ellos llegaron a una orilla segura, se percataban de que el agua era totalmente diferente, era cálida y muy cristalina, grandes árboles la rodeaban, a pesar de que los rayos del sol no llegaban hasta ahí, el cenote estaba iluminado gracias a los pequeños incestos voladores que gentilmente se les acercaban a los dos, alegrando a Sasha, está preguntaba se era el lugar indicado, a lo que Nerón con gran certeza afirmaba que era el lugar.   —Bueno, no lo sé, solo lo presiento, el maestro me dijo que cuando llegue ahí, simplemente lo sabré, y bueno yo solo lo sé y creo que es más que suficiente, ¿no?— Con un poco de duda, Sasha le daba la razón a Nerón, a pesar de que no entendía todo esto, solo que sentía una sensación muy agradable. Nerón sacó de su bolsa un frasco donde llevaba sangre de su maestro y rociando aquella sangre en el lago y recitando un cantico, al terminar, espero que algo sucediera, pasaron varios minutos, Sasha creyó que no era el lugar, el lago empezó a agitarse creando ondas desde el centro de este, hasta que del lago salió una estructura rocosa de en medio. Ambos jóvenes quedaron maravillados por aquello que salía del lago. Sasha creyó que se tendrían que llevar toda esa roca, a lo que Nerón solo respondía que solo era lo que estaba hasta arriba de ella. escondida en las sombras, aquella mujer observando lo que hacía el joven, esperaba pacientemente la hora de atacar. Nerón intenta subir la alta estructura llegando a la parte mas alta de la roca, ahí estaba, era el rostro de un león, en su osico se encontraba un cofre, Nerón sacaba la llave que el anciano le había entregado introduciendo la llave, dejando ver la daga dorada, aun que en ese momento no era dorada, trayendo una inquietud en él, al tomárla con dificultad ya que aquella daga era pesada, al colocárla en su bolsa, ya ni se sentía tan pesada, solo al blandirla. Nerón le gritaba a Sasha que bajaría de ahí, Sasha contestaba de igual manera que lo hiciera con cuidado. Nerón intentaba descender, en un momento, Sasha presenciaba una ráfaga que destruia la estructura rocosa haciéndola pedazos creando una cortina de humo, por todo el lugar. Gritaba mientras intenta cubrirse de los escombros, ve que Nerón sale del agua asustado, tomando a Sasha y la bolsa donde contenía la daga, intentando escapar de cualquier cosa que fuera lo que despedazara la roca. — ¡qué bueno que estas bien Nerón! ¿pero que fue eso?— — ¡no lo sé, y no me quedaré a descubrir que o quien hizo eso! lo importante es salir de aquí vivos.— Una explosión se detonaba cerca de ellos, arrojándolos hasta caer aún río subterráneo, varias explociones se detonaba en aquella cueva, la luz al final del túnel se hacia presente, salían aún lago. Nerón tomaba a Sasha y la llevaba a la orilla de ahí, preguntaba si estaba bien y nuevamente otra exploción los arrojaba a un camino, en el momento que Nerón intentaba levantarse, un pie posaba sobre su cabeza, la voz de aquella mujer le preguntaba de adónde iba con la daga y le exigía entregarla a lo que Nerón se negaba. Nerón: —¿y si no te la entrego, que harás con nosotros? Aquella mujer colocaba su garra sobre su espalda a punto de penetrarla en él. —que si no es así, simplemente morirás.— En ese momento es atacada por la tropa antes vista, el general de la tropa, ordenaba acabar con ella, haciendola reír y poniendo a prueba aquel escuadrón. Sin mucho esfuerzo acaba con ellos, uno por uno, sobreviviendo tres junto al capitán, cortándolos con sus garras, tomando al capitán del cuello, elevándolo hacia los cielos. —Fuiste muy tonto en hacer eso.— —Bueno, no podría dejar que mataras a uno de los nuestros.— Intentándolo decir mientras era sujetado por su cuello. Ella reía mientras le penetraba su pecho con sus garras. —Dime y ¿valió la pena?, tus hombres murieron.— —Pero al menos hice que ellos escaparan, ¿no?— Percatándose de ello, suelta a aquel hombre, dejándolo caer y enfocándose en buscar a esos dos, sin tener éxito en eso. Sasha preguntaba si ya no los veía, Nerón esperaba que no fuera así, colocando una barrera de camuflaje jactandose de ser bueno en ellos. Intentaban salir lo más rápido de su rango de visión.  Ambos se cuestionaban de que si era parte de la tribu de los Beligors pero su aspecto era diferente a la de ellos. Lo que le temía a el es que era muy fuerte y veloz, podría capturarnos sin ningún problema. Saliendo de esa región, el sol ya se había ocultado, caminado por mucho decidieron descansar en una cueva que habían encontrado, Sasha , buscaba un lugar para poder descansar e intentado tomar aliento y fuerzas ya que no habían parado desde que escaparon de ella. Nerón se ponía a pensar de lo que había ocurrido ase un momento y preguntándose de quién abría sido ella, decidieron acampar ahí. En un árbol posaba la misteriosa mujer, contemplando su fracaso y viendo que no los hallaría, ya que se les escapo de sus garras, sus filosas garras retractiles. Una voz en las sombras le pregunta, el dónde estaban, sin mucho entusiasmo aquella mujer le platicaba su fracaso pero enalteciendose por haber matado a 8 de los terranos y esperando no comentar nada a Pharapice. Mientras se levantaba una gran pila de rocas en forma humanoide comentado que el ya lo sabe. —Y ¿qué te dijo?— —Será bueno volver a matar otro.— A la mañana el anciano salía de su cabaña invocando con un cilbido una clase de ave rojisa y pequeña con un gran pico, colocándose en el dedo del anciano e inplantandole en su pico un mensaje y mandandola a volar, la pequeña ave se alejaba del anciano desapareciendo en las nubes. Pasando el tiempo a lo lejos ve a los dos jovenes que llegaban al territorio del anciano, estando ahí, ya no era necesario el hechizo de camuflaje ya que esa zona estaba asegurada, viendo a lo lejos que el anciano los esperaba. Nerón con mucho cansancio se presentaba ante su maestro con la daga en el morral. alegrandose que hayan llegado con bien, percatandosé de que los jóvenes tuvieron dificultades. El joven iniciaba en contarle todo lo sucedido a lo que Sasha lo interrumpía gritando de aquella mujer. No sorprendiendo al anciano, solo preguntaba de quién podría haber sido. Sasha la describía, "una mujer alta con 4 alas en su espalda, algo cubria de la nariz y boca, su cabellera era larga como el color del sol, unos ojos grandes de color dorado, unas garras muy afiladas retractiles en cada dedo, eso era la pequeña descripción de ella. El anciano, meditaba acerca de todo lo que ellos le contaban y pensaba que a parte de las 7 tribus que el primero confirmo, no se extrañaría que existieran más. —Ese no es el asunto por ahora, es necesario llevar la daga al gran titan, ya no queda mucho tiempo.— Ambos jóvenes seguían al anciano, mientras el los llevaba por un camino oculto detrás de su cabaña, llegando a una pequeña planicie rodeada de arboles enormes, llegando en medio de ahí, el anciano hace un conjuro, haciendo que en frente de ellos aparezca un árbol a un mas grande que los demás. Los jóvenes sorprendidos del tamaño de aquel majestuoso árbol. —Me habías contado acerca del árbol, pero nunca me imaginé que fuera así de grande.— Lo decía el joven aprendiz con una expresión de asombro. Al tomar la daga haciendo una incisión en el tronco del árbol, este abriendo por si solo, el anciano procede a hacer otro hechizo con un conjuro de invocación. En eso el joven le cuestiona al anciano de que si funcionara, ya que la daga esta de un color oscuro. El anciano lo tranquilizaba ya que la daga aún estaba incompleta. —¿incompleta maestro? ¿Cómo así? — Decía Sasha. —así es, la daga esta por la mitad horizontalmente, tenemos que unirla con su otra parte.— De aquel agujero en el árbol emitía un gran esplendor, el anciano advertía que se prepárensen, que aquí viene "El" De aquel gran árbol rodeado de un resplandor salió un joven. Los dos jóvenes sostenían su cuerpo inerte, colocándolo en el césped, mientras que el maestro cerraba el agujero en el árbol. —¡rápido! Hay que llevarlo a la cabaña. Decía el anciano con mucho apuro.— En el momento que el salió del árbol, todos los reyes de las 7 tribus y demas se percataron de aquel acontecimiento, de la llegada del nuevo Kriger.
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