Un guardián en la sombras

capitulo 1
Desperté en el auto, no recordaba que había pasado y como había llegado ahí; mi madre Ximena iba conduciendo mientras lloraba silenciosamente, sus lágrimas se debían a un dolor muy fuerte, veía como pasaban por su mejilla una tras otra y como caían sobre su pecho, - ¿mami, que sucede? Le pregunté con angustia, mi madre detiene el carro a la orilla del camino, pasando sus manos por debajo de sus ojos sutilmente mientras me decía; - Holly, hija... Vamos a estar bien, cuando hallámos llegado entenderás todo..., Mientras mamá arrancaba el auto, pude notar en su mentón marcas mucho más oscuras que el color de su piel y desagradables, no entendía lo que pasaba, pues parecía que algo muy malo haya pasado, ¿por qué mamá lloraba...?, ¿por qué parecía estar huyendo de algo...?, ¿por qué nos alejábamos de casa...?, ¿por qué no recordaba que había pasado la noche anterior y qué había pasado con mi padre...?, ¿por qué no vino con nosotras...?, ¿por qué...? Era en lo único que pensaba mientras seguíamos nuestro camino. Después de un largo rato, llegamos a un extraño pueblo donde mi mamá Ximena detuvo el carro en la orilla de una pequeña tienda, desabrochó su cinturón y salió del auto llevando consigo su cartera, yo como siempre me quedaba dentro del auto con mi oso y abría un poco la ventana para que entrara el aire, mientras veía a las personas pasar pude notar a un joven de alrededor 18 años, dando una mala impresión, era moreno, tenía unos ojos marrones muy claros, tenía puesto un suéter gris oscuro, y en su cabeza tenía la capucha del suéter. Este chico me daba muy mala espina, ya que parecía querer robar algo a unas personas que hablaban entre ellas, pero yo no podía hacer nada al respecto ya que solo era una niña de 10 años, lo único era avisar a mi madre del ladronzuelo, me baje del auto y me acerque a mi madre; -¡Mamá!, ¡mamá!, ¡un muchacho parece que quiere robar!, Le dije angustiada y mi madre pensando que yo hablaba del auto salió corriendo dejando todo en la tienda, yo me fui atrás de ella con el señor de la tienda, al llegar y no ver nada me pregunta: -¡Holly! ¿¡quien quiere robar!? Alterada pregunta: -¿A quien viste que quería robar el auto?, volteé mi cabeza a dirección del joven y las personas que conversaban entre ellas y le respondí: -¡el muchacho de suéter gris es quien quiere robar a esas personas!, mi madre con cara de confusión, a la vez de descepción y molestia gira su mirada hacia mi -Holly... ahí no hay nadien con suéter gris... Dice mi mamá mientras respiraba profundo -Holly, hija, no debes mentir, me puse muy nerviosa... Luego de decirme eso, me toma del brazo y me hace entrar al auto, -espérame aquí voy a buscar las cosas que deje en la tienda, dice mi mamá algo frustrada; yo me quedé en el auto viendo por la ventana al muchacho, que también me veía con extrañeza, me sentía nerviosa hasta que mi madre abrió la puerta del auto para entrar ella con las cosas que había comprado, cuando seguimos nuestro camino me sentí aliviada y me puse a observar el paisaje montañoso, podía ver múltiples animales, como vacas mascando continuamente el pasto, hombres cabalgando en sus caballos en dirección contra el viento, aves volando por el cielo en grupos de diferentes tamaños, vi árboles enormes y frondosos, anaranjado y con toques rojos parecía una linda llama de fuego, otros eran rosados con partes claras y oscuras, encontré arbustos hermosamente cubierto con flores de múltiples colores. Me entretuve tanto que el camino se hizo un poco cortó, habíamos llegado a una enorme finca, vi que varias personas salir de allí, cundo mi madre estaciona el auto, nos bajamos y veo que a nosotras se acerca una mujer, con el cabello muy corto, cabello metalizado, y piel muy arrugadita, vestida con un vestido largo que le llegaba a los tobillos y un sombrero de paja fina... - Ximena, hija, dice con voz calma y ojos lagrimosos mientras se acercaba a ella para abrazar a mi madre, yo me confundí mucho ya que nunca había visto a esa mujer en mi vida, tal parecía que ella era familia, - ¿¡Y tú debes ser Holly!? Exclamó con emoción mientras soltaba a mi madre y se acercaba a mí con una sonrisa - ¡sé que no me conoces!, ¡Yo soy tu abuela Eva...! No dije nada me quedé en total silencio - bueno... Pasen deben estar cansadas; Me sentía algo incómoda ya que mi padre me había dicho que yo no tenía abuela, ¿De donde salió esta mujer?, era lo que pensaba mientras entrábamos a la enorme casa.
Un guardián en la sombras

Populares

Populares

close 0/500