Especialista en Fortalecimiento de Objetos

Atributos de Origen de Alma
"¿Qué?", preguntó Bai Yunfei, desconcertado, reaccionando ante el repentino cambio de tema del viejo. El anciano frunció un poco el ceño y tanteó cuidadosamente la energía antes de finalmente soltar la muñeca de Bai Yunfei. Lentamente se volvió y se sentó en el mismo lugar de antes, permaneciendo en silencio y con la cabeza baja. "Anciano, ¿dijo que hay poder elemental de hielo en mi cuerpo? ¿Qué significa?" El anciano estaba muy callado, pero Bai Yunfei, por el contrario, se le veía muy inquieto. De esa breve explicación que le dio el viejo, Bai Yunfei imaginaba que se trataba de algo malo. El anciano, sin embargo, no respondió a su pregunta, sino que levantó la cabeza y le miró extrañamente durante un largo momento, interrogando: "¿Cómo cultivaste tu Fuerza de Alma?" "¿Qué cómo cultivé?" Bai Yunfei estaba confundido. "Seguí los métodos de entrenamiento que me dio usted. ¿Qué ocurre?" "¿Qué ocurre…?" La expresión del viejo se tornó aún más compleja. "¿No sabes a qué velocidad cultivan otras personas su Fuerza de Alma?" Bai Yunfei se quedó pasmado. Tras pensarlo un momento, dijo: "Lo sé, conozco a un amigo cuya velocidad de cultivo es un poco más rápida que la mía. Eh... tal vez no tengo suficiente talento..." Luego se rascó la cabeza con vergüenza, pensando para sí mismo que había usado la Técnica de Fortalecimiento de Objetos para alcanzar su nivel actual, y que Li Chengfeng era muy superior a él por no usar métodos tramposos. "¡¿Qué has dicho?! ¿Hay alguien que incluso puede mejorar más rápido que tú?" Los ojos del viejo casi se salen de sus cuencas otra vez, sin poder evitar alzar la voz. "¿Quién es?" "Su nombre es Li Chengfeng, y es de un pueblo no muy lejos al este de la Ciudad Roca Caída. Emmh… Anciano, verá, le entregué los métodos de cultivo que usted me dio originalmente, incluyendo los dos pergaminos que explicaban las técnicas del alma. No me culpará por eso, ¿verdad?" Bai Yunfei estaba un poco apenado al confesarlo. La expresión del anciano cambió. El hecho que él, siendo tan poderoso, estuviera tan desconcertado, demostraba su conmoción. Después de otro momento, pareció recordar algo de repente y frunció un poco el ceño. Dejó de prestarle atención a Bai Yunfei y recostó la espalda del árbol, bajando la cabeza. El joven no sabía en que estaba pensando. Cuando Bai Yunfei lo vio de esa manera, consideró que era indebido molestarlo, así que reprimió su ansiedad y solo esperó. Al cabo de un largo rato, el rostro del anciano volvió a la normalidad. Levantando la cabeza, le dijo a Bai Yunfei: "Muchacho, si estoy en lo cierto, ya has luchado antes con alguien de la secta Glacial, ¿verdad? ¿Tu oponente fue Zhang Zhenshan, el líder de la familia Zhang?" "¿Cómo lo sabe?" "Je, je. No olvides que yo sabía de la venganza que deseabas tomar en primer lugar. ¿No fui yo quien te advirtió que si querías vengarte de Zhang Yang, debías tener cuidado con Zhang Zhenshan y la secta Glacial?" El viejo sacudió ligeramente la cabeza. "Sin embargo, con tu fuerza actual, es suficiente con que hayas podido luchar contra Zhang Zhenshan y logrado escapar. Aunque recibiste daño interno, te has encontrado conmigo de nuevo; es gracias a la guía de tu propio destino. Te ayudaré esta vez". Yunfei adoptó una expresión sombría. Antes de preguntar sobre ese extraño poder elemental de hielo dentro de su cuerpo, el anciano le hizo un gesto con la mano y le dijo: "No te asustes. No es como si fueras a morir por esperar un poco. Debido a tu repentina aparición, todavía no he comido mi conejo..." El viejo, que parecía de repente estar de mal humor, sonrió y agitó la mano ante la llama que tenía delante, la cual inmediatamente se apartó y se detuvo a un metro de distancia. Allí permaneció, actuando como una antorcha para iluminar el lugar. Después extendió una mano; el conejo asado, dorado y aceitoso, emanando un gustoso aroma, se partió en dos. Tomó una mitad, atrayéndola hacia él, y la otra flotó directamente a la cara Bai Yunfei. "Es evidente que tú también tienes hambre. Come y luego hablaremos con calma". Bai Yunfei miró la mitad del conejo asado que tenía delante y se quedó atónito durante unos segundos antes de moverse. Agarró el trozo y seguido observó al anciano, que ya había empezado a comer su parte lentamente mordisco a mordisco. Yunfei no quiso preguntar nada, además tenía mucha hambre, así que dejó de lado sus problemas por el momento y comenzó a devorar el conejo en sus manos. Poco después, el viejo y el joven se sentaron en el suelo con pereza, ociosamente, royendo los huesos que quedaron del previo manjar. Podía verse que el viejo se hallaba de muy buen humor, abandonando temporalmente su carácter de maestro. "Muy bien, ahora ven aquí. Expulsaré a ese poder elemental de hielo del interior de tu cuerpo". Extendió su mano derecha y sujetó la muñeca de Bai Yunfei. En el momento que hizo contacto, una Fuerza de Alma, intensa y caliente, se vertió en el joven, proveniente de la palma del viejo. Posteriormente empezó a recorrer su cuerpo, pero esta vez se percibía feroz, rápida y ligeramente más caliente que antes. Por supuesto, Bai Yunfei no sintió ninguna molestia, sino calidez. Incluso si su propia alma era envuelta por el calor, la sensación resultaba agradable. "Ya está bien". La comodidad desapareció repentinamente con las palabras del anciano. "¿Ya está... bien?", preguntó Yunfei, algo incrédulo. "Es lo que dije. Era solo un pequeño problema. Fuiste atacado por un oponente que dominaba los elementos del cielo y la tierra. Elementos naturales. El hielo, siendo más específico. Dicho poder elemental entró en tu cuerpo como resultado. Aunque parecías haber disipado la mayor parte, todavía quedaba algo escondido dentro de ti. Sin embargo, eres demasiado débil como para detectarlo. Si no te deshacías de esa energía, la próxima vez que lucharas contra un cultivador de alma que controlase el elemento hielo, este podría haberla hecho estallar en tu interior. Supongo que estimas lo que peligroso que hubiera sido eso". "¿Y esto es algo que se puede considerar un ‘pequeño problema’?" Al escuchar la explicación del anciano, el corazón de Bai Yunfei latió acelerado, nervioso. "Ciertamente es un problema menor para mí. No te preocupes, sólo te he ayudado a neutralizar ese poder invasor en tu cuerpo y lo he dejado en forma de energía pura. Eso te ayudará a cultivar mejor por un tiempo". Bai Yunfei se tocó todo el cuerpo con preocupación, pero no detectó nada, por lo que al final no tuvo más opción que aceptarlo e intentar calmarse. Reflexionó un instante sobre el peligro que él mismo desconocía y como fue resulto con tanta facilidad. No obstante, poco concluyó de ello. Sacudió la cabeza y decidió no pensar más en ese asunto. "Anciano, me gustaría salir de la provincia de Qing para dirigirme hacia la ciudad Sauce Verde, pero… estoy perdido. ¿Puedes indicarme cual es la dirección correcta?" Recordando su mayor problema, Bai Yunfei pidió indicaciones, un poco avergonzado. "¿Ciudad Sauce Verde? Sigue por este camino y estarás allí en dos días", respondió el viejo, mirándolo de manera extraña y señalando un punto cualquiera del sendero poco más adelante. "Oh, muchas gracias". Bai Yunfei suspiró aliviado, contento de finalmente saber por dónde seguir. Caminó y se sentó a un lado del anciano, agachando la cabeza y pensando en algo. "Muchacho, si vas hacia la Ciudad Sauce Verde, ¿quiere decir que tienes como objetivo la Provincia Roca del Norte? ¿Qué buscas allí?" El viejo miró con curiosidad al silencioso Bai Yunfei y no pudo evitar preguntarle. "Quiero llegar hasta la Provincia de Pingchuan para unirme a la secta Alquimia", dijo Yunfei levantando la cabeza. No había necesidad de ocultarlo. "Creo que cuando llegue a ese lugar, podré romper a través del reino de Espíritu de Alma. Es poco lo que sé sobre la cultivación, y ya he aprendido el método de los tres primeros reinos. Cuando sea el momento, necesitaré de la guía de un maestro". "¿Romper en el reino de Espíritu de Alma? Este mocoso... ¿por qué habla de eso como si fuera algo tan sencillo...?", murmuraba el viejo en su corazón, pero no mostró sorpresa y asintió ligeramente. "Así que quieres unirte a la secta Alquimia… Esa es una buena elección. Con tu fuerza, cuando alcances el reino de Espíritu de Alma, siempre y cuando el atributo de origen de tu alma y el poder elemental de fuego no sean demasiado incompatibles, podrás elegir ese elemento. Y cuando te unas a la secta Alquimia, definitivamente tendrás un buen desarrollo..." "¿Atributo de origen del alma?" Bai Yunfei tenía curiosidad. "Anciano, no sé mucho sobre eso. Por favor, ilumíneme con su conocimiento". "Los tres primeros reinos de un cultivador de alma implican el control del cuerpo. Los siguientes tres, Espíritu de Alma, Ancestro de Alma, y Superior de Alma, se centran en el control de los elementos. En cuanto a los que siguen después de estos, no necesitas saberlo todavía". "El poder elemental es la energía para manipular los elementos que existen entre el cielo y la tierra. Metal, madera, agua, fuego y tierra, así como viento y trueno, son los atributos más comunes. Los otros, como el hielo, maldición, espacio, e incluso el ‘destino’ que cultiva mi secta Fortuna Celestial, son también fuerzas elementales del cielo y la tierra". "Cada alma tiene un atributo de origen, que es la propiedad más conveniente a cultivar. Esta propiedad contiene al menos un elemento, aunque también puede albergar varios. Cuando se llegues al reino de Espíritu de Alma, debes elegir un atributo que puedas manipular con mayor destreza, ya que te acompañará el resto de tu vida. Por supuesto, si eres fuerte, también puedes elegir cultivar varios al mismo tiempo". "Después de entrar en el reino de Espíritu de Alma, no hay realmente ningún cambio en la forma de mejorar la Fuerza de Alma, pero se añadirá una absorción del poder elemental. Al entrenar, puedes sentir en el entorno la fuerza elemental más vinculada a ti, luego introducirla en tu cuerpo mientras te familiarizas con ese poder. Entre más afinidad ganas con tu atributo, más fácil te será el dominarlo y te volverás más fuerte". Bai Yunfei se quedó en silencio, tratando de digerir la información. Después varios segundos, alzó la cabeza y dijo: "Acerca de los objetos y técnicas de alma, por favor, cuénteme sobre estos también". "Realmente no sabes nada..." El anciano sacudió la cabeza y continuó: "El grado de los objetos de alma se divide en tres: Humano, Tierra y Cielo. Estos son llamados grados superiores, y se subdividen a su vez en otros tres inferiores: Ordinario, Medio, Alto. Las técnicas de alma se dividen y subdividen igualmente en esos tres grados superiores e inferiores respectivamente". "La lanza que te di es un objeto de alma de grado Tierra Ordinario. Contiene energía elemental de Fuego extremadamente poderosa. Pero actualmente no eres lo suficientemente fuerte para sacarle todo el provecho posible. Cuando llegues al reino de Espíritu de Alma, antes de unirte a la secta Alquimia, podrás hacerlo. Entonces sin duda tendrás que elegir cultivar la fuerza elemental de fuego. En tu caso, el haberte entregado esa lanza fue una decisión bien acertada". Bai Yunfei hizo aparecer en sus manos su lanza Punta de Fuego y se le quedó mirando, pensativo. "Humano, Tierra y Cielo… El grado superior de la lanza es Tierra, y el inferior es Ordinario, lo que corresponde a Tierra Ordinario. La Espina de Hielo y la armadura Seda Dorada son de grado Humano Ordinario. Ya entiendo mejor las cosas. Me pregunto qué tan poderoso será un objeto de grado Cielo al analizarlo con mi Técnica de Fortalecimiento de Objetos". El pensativo Bai Yunfei recordó algo importante al meditar sobre todo la nueva información adquirida. Algo avergonzado, dijo: "Anciano, me ha hecho un gran favor al hablarme de todo esto. Se lo agradezco. Pero aún no se su nombre..." El viejo se sorprendió, luego se rió y dijo en forma de regañina: "Mocoso, ¿no pensaste en preguntarme mi nombre hasta ahora? Bien, te lo diré. Soy Ge Yiyun. Mi nombre es reconocido en este continente. Si te cruzas con algún problema en el futuro, te permito usarlo para intimidar a la gente..." "Je, je, gracias, anciano Ge..." Bai Yunfei rio torpemente. "Muy bien, eso es todo. Tengo cosas que hacer y necesito irme inmediatamente". Sin previo aviso, Ge Yiyun se levantó abruptamente y le dijo a Bai Yunfei: "Muchacho, tienes que avanzar un poco más rápido. No decepciones a este anciano..." Bai Yunfei quedó inmóvil y sin ideas, sorprendido por sus palabras, viendo como la figura de Ge Yiyun desaparecía lentamente en la oscuridad de la noche.
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