Eres Mía

Capítulo 8
cuando se acercó a la taquilla para comprar las entradas hurgue en mis bolsillos en busca de dinero, pero él me indicó con un gesto que lo dejara así me pagó la entrada. De no haber estado tan preocupada por aquel nuevo giro de la situación, seguramente había protestado más. _¿Eres rumpelstiltskin o qué? _le pregunté, apoyada en el mostrador de la taquilla mientras él sacaba las entradas. Jacob soltó una carcajada y la taquillera se sonrojó. El no le hizo ni caso y a mí me hubiera gustado sentirme igual. No tenía en realidad derecho alguno sobre el, pero aún así resultaba fastidioso ver a las chicas babiando por el, sobre todo teniendo en cuenta que yo lo acompañaba. _¡Es buenísimo! _ me entrego mi boleto y, a pesar de que me sentía extremadamente feliz por aquel pequeño cumplido, no permití que se me notará y puse cara de frustración.Se encaminó hacia la entrada alentando el paso para que pudiera seguirlo_ Rumpelstiltskin. Buenísimo de verdad se lo contaré a Jonathan. _¿Por qué? ¿Acaso son una familia de duendes o algo por el estilo? Jacod siguió riendo y moviendo la cabeza, pero abrió la puerta del cine antes de que pudiera seguir interrogandolo. la película ya había empezado pero estaba justo al principio.Muchos espectadores estaban disfrazados cómo personajes de la película y lanzando palomitas a la pantalla, de modo que por una vez nadie se fijó en que acabamos de entrar y nos sentamos en última fila. el Show de Terror de Rocky era una película que no estaba mal y me gustaba, pero Jacod tenía déficit de atención o la pantalla lo ingnotizaba. Decidiendo aprovechar la situación, seguí su ejemplo y miré la película. Pero pronto descubrí que era casi un fanático. No se vistió con un corsé negro ni nada por el estilo pero se dedicó a cantar en voz alta todas las canciones. Cuando sonó Time Warp, pensé que incluso se levantaría bailar, y probablemente lo habría hecho de tener suficiente espacio en el pasillo. Hacia el final de la película, me recosté por completo en mi asiento y me fijé en que incluso el entusiasmado Jacob se había desvanecido un poco. Le roce el brazo con el mío por casualidad, y la temperatura de su piel volvió a sorprenderme. Era suave y cálida, pero su tacto recordaba más el de una tela que el de una persona. Era una sensación extraña que se me antojó experimentar la de nuevo. Me apoye en el reposabrazos que compartíamos Y presione con toda la intención mi piel contra la suya. El dorso de su mano era increíblemente suave. No retiro su brazo, pero sentí su mirada al levantar la vista. Me mirada con perplejidad. _¿Intentas tomarme la mano? _Preguntó Jacod cómo si fuera una idea de lo mas excéntrica. No pretendía tomarle la mano, pero no me gustó que la posibilidad le resultará tan ofensiva. ¿Qué podía tener de malo querer hacerlo? _¿Y que pasaría si lo intentará?_ Levante la barbilla, dispuesta a mantenerme firme y averiguar que podía tener de malo que se me hubiera pasado aquello por la cabeza. Sin dudarlo un instante, Jacob aceptó el reto y me tomó la mano. Definitivamente aquello era cómo darle la mano a una muñeca o cualquier otra cosa excepto a una persona, pero enseguida empezó a calentarse, su piel fue subiendo de temperatura de forma poco natural, y retire la mano. _De acuerdo. Es de lo mas raro _musite. Como respuesta se limitó a encogerse de hombros renunciando por lo visto,a explicarme su repentino cambio de temperatura. Cuando terminó la proyección, yo ya no podía parar de bostezar y sabía que pronto tendría que dar por terminada la noche. No es que quisiera. Exceptuando aquel conctato de manos tan estrambótico y la confidencialidad que envolvía toda su información, me gustaba pasar el rato con Jacod y no queria que aquello acabará. Nunca. _Espero que te la hayas pasado bien _dijo Jacod cuando estacionó el coche delante de mi casa. _Sí _dije, moviendo la cabeza en sentido afirmativo. Solo el podía convertir la frustración en algo entretenido. _Dime...¿Volveremos a salir? _Por supuesto _dijo Jacod con una sonrisa, extendiendo su mano hacia mí. _Déjame ver tu teléfono. _¿Por qué? _le pregunté, aunque estaba ya sacándolo del bolsillo y pasándoselo. _Tomará un segundo _ Me tomó el teléfono y empezó a toquetear y hacer cosas que yo no podía ver bien desde mi posición en el asiento. Un minuto después, me lo devolvió con una sonrisa pícara. _¿Qué hicistes? _Lo abrí y empecé a mirar los menus, intentado comprender que podia haber echo. _Ya lo verás _dijo, sin dejar de sonreír. _Eres tremendo. _ Moviendo la cabeza de un lado a otro, guardando de nuevo el teléfono en mi bolsillo y él se echó a reír. _No tienes idea de cuánto. Cuando salí del coche, seguía riendo estar con el resultado extrañamente estimulante, aunque también acababa siento un poco cansado. Aún estando quieto, desprendía tanta energía que era como si absorbiera la de todo lo que tenía a su alrededor. Nada más entrar a casa, me encontré a mi madre. _Me alegro de verte por fin en casa.
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