Las posibles vidas

Padre desconocido.
Lucía se despertó de golpe, otra vez, un día más, sonaba el móvil en la sala de estar, dios mío creo que he dormido demasiado pensó, sintió un poco de mareo al levantarse de golpe, después de estar todo el día anterior esperando a su padre en casa, sentía que tendría que encontrarlo ella, corrió a cojer el teléfono, pero ése tono de llamada no venía de su celular, era el teléfono de su padre. - ¿Hola, papá? - Se apresuró la chica, se sentía temblorosa. - ¿Papá? - ¿Papá? No respondió pero sin duda había alguien al otro lado. - ¿Donde está Felix éste es su número? - La voz al otro lado contestó finalmente. - Soy su hija Lucía, - ¿Sabe donde está mi padre? Por favor ayúdeme, quien es usted? -Necesitaba respuestas. - Su padre está bien no se preocupe pronto se pondrá en contacto con usted, le necesitamos aquí. - Espere no cuelgue como se que dice la verdad y que él está bien? Ni siquiera usted sabe donde está, si está bien porque no vino a verme al hospital, él se hubiera preocupado por mi. -La desesperación le atacaba. - Él está al corriente de que usted está bien no se preocupe señorita, su padre tuvo que salir por una emergencia, tampoco tuvo más elección. - La misteriosa voz se mostraba calmada y transmitía cierta confianza, debía de ser un hombre de una edad adulta, debía rondar la edad de su padre. - Más emergencia que la de el bienestar de su única hija y como que no tuvo elección, además mi padre que emergencia podría tener solo trabaja de mantenimiento en una empresa multinacional, si que tiene que salir a veces por alguna avería en la misma pero nunca a tenido nada tan grave como para anteponerlo a su hija. Se escuchó una leve sonrisa, -Su padre Félix no trabaja de mantenimiento en ninguna multinacional. Pronto se pondrá en contacto con usted. - Colgó. - ¿Cómo? Oiga? - maldita sea pensó, le había colgado. Bfff y ahora que pensó, debía esperar y confiar en lo que le habían contado, su padre estaba bien pensó y pronto sabría de él, mi padre no trabajaba dónde me había contado porque me mintió porque se repetía, a que se dedica entonces y porque le había engañado, a su propia hija, que está pasando, que estarían haciendo Yeray y los demás... Indagó en Internet la empresa YNC corporativa s.l donde supuestamente trabaja su padre de mantenimiento, estaba en un polígono en un pueblo a las afueras de la ciudad condal, la empresa existía de verdad era una empresa tecnológica como ella ya sabía pero su padre no trabajaba ahí o si lo hacía pero no era el de mantenimiento. Las noticias tampoco eran buenas cada vez estaba más claro que algo gordo estaba pasando, el mundo estaba siendo sometido a una serie de atentados, estos se producían cada vez en más lugares todos ellos en ciudades claves, muy pobladas le impactó especialmente lo ocurrido en Londres y París. Decidió salir a buscar a su padre, se dirigió a YNC no tenía mucho más donde empezar a buscar, estaba ya en Poliña donde estaba la empresa, miró por el retrovisor varias veces tenía la sensación de que detrás suyo siempre tenía el mismo coche, un Bmw no sabía que modelo era, solo veía que era oscuro de un azul marino. Entró en el polígono el mismo coche seguía detrás, se puso a callejear por todo el polígono como si estuviera perdida el Bmw más alejado pero seguía ahí, de verdad la estaban siguiendo, era prácticamente imposible que ése coche siguiera la misma ruta que ella, porque iba sin rumbo, alguna calle la circuló dos veces. De pronto volvió a mirar ya no estaba ahí o había estado paranoica o el conductor de ése coche le leyó el pensamiento y decidió apartarse. Llamó a las puertas de las oficinas, quería hablar con algún responsable, no le resultó fácil pero finalmente fue atendida por una Directora de Recursos humanos. - Hola soy Joana Directora de Recursos humanos, - ¿En que puedo ayudarla jovencita? -La directora no es que fuera mucho mayor. - Hola, soy Lucía y soy la hija de Félix García Miñano, mi padre trabaja aquí no se nada de él desde hacía unos días, venía a ver si me podían ayudar. - ¿Félix? -¿Con que es usted su hija, y no sabe donde está? -Volvió a preguntar la joven y elegante Directora? -¿No a venido a trabajar, desde cuando estamos hablando? - A ver Lucía me temo decirte que tu padre no trabaja esplicitamente para nosotros, no se lo que le habrá contado, su padre solo hace trabajos esporádicos para nuestra compañía. - Mi padre no trabaja aquí de mantenimiento, que quiere decir con trabajos esporádicos, no entiendo donde trabaja entonces? - Lucía no entendía en que estaba metido su padre. - ¿De mantenimiento? - ¡Ja! Esa es buena, su padre trabaja para el CSIC. - ¿CSIC? - Repitió la chica. - Consejo Superior de Investigaciones Científicas. - ¿Vaya, me puede dar la dirección? - Aún no fué consciente de lo que eso significaba. Madrid pensó, como lo hacía trabajaba la mayor parte del tiempo vía telemática, desde alguna sucursal, después de un rato más hablando con Joana está le contó que en YNC se dedicaban a la fabricación de aparatos altamente tecnológicos de radar, espionaje, equipos de radio de alta frecuencia, y telecomunicaciones, y que su padre era un gran científico y pionero en el desarrollo de equipos de alta tecnología. Estaba tan confusa después de haber hablado con Joana, más aún, su padre solo les hacía trabajos esporádicos y de desarrollo e investigación. Cuando salió a la calle antes de subirse a su coche miró en varias direcciones y a lo lejos lo vió, pudo ver el Bmw el que ella pensó que le estaba siguiendo o eso creía, la persona en cuestión debía trabajar por la zona, fué una gran casualidad que siguiera el mismo recorrido que ella hasta ese punto. Justo encendió el coche lo notó, el frío metal como le acariciaba el cuello, gritó, gritó del susto, de sorpresa y más bien de pánico, de seguida el hombre que había oculto en el asiento de atrás logró taparle la boca. - Arranca, empieza a circular, tenemos un largo camino y no se te ocurra hacer ninguna tontería o no me temblará el pulso, te lo aseguro guapa y tu padre tendrá que recogerte con un cubo y una balleta. - Sus palabras eran contundentes, aterradoras y no parecía dudar de lo que decían.
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